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Paneles, climatización y cerramientos: la rehabilitación de viviendas crece un 47% espoleada por los fondos europeos

La rehabilitación de viviendas toma velocidad. Las reformas integrales de edificios residenciales se dispararon el año pasado un 47% con respecto a 2023, según datos del Consejo Superior de los Colegios de Arquitectos de España (CSCAE). Este despunte superó los objetivos planteados por el Gobierno no solo para 2024, sino también para 2025. Los fondos Next Generation están en gran medida detrás de este impulso a la rehabilitación. La financiación europea ha despertado el interés por mejorar la eficiencia energética de las viviendas, en plena crisis climática -y habitacional- y después de haber sufrido las consecuencias de una escalada en el precio de la energía. No obstante, los arquitectos advierten de que las metas comprometidas con Bruselas para la segunda mitad de esta década están todavía lejos.

En 2024 se autorizó la rehabilitación de 55.473 viviendas, el mayor volumen en un solo año desde que hay registros. Se concedieron así 17.690 visados más que en 2023. Estos datos recogen obras de gran rehabilitación, es decir, intervenciones de gran calado para las que se necesita licencia. «Se trata de abordar la rehabilitación desde un punto de vista global. Es la forma óptima para optimizar las inversiones, haciendo un análisis previo para identificar cuáles son las actuaciones que se necesitan para mejorar la eficiencia energética de ese edificio», explica a este periódico Marta Vall-llossera, presidenta del CSCAE. «Son las que permiten hacer frente al cambio climático y atender las necesidades de la ciudadanía, optimizando recursos y garantizando un bienestar duradero», añade.

Este tipo de reformas aumentaron el año pasado por cuarto año consecutivo -y lo hicieron de forma mucho más intensa, ya que en 2023 el alza fue de un 9%-. De este modo, la rehabilitación lleva creciendo desde el parón de la pandemia y el volumen de intervenciones anuales es ya un 117% superior a las que se autorizaron en 2019. «Los fondos Next Generation han sido un revulsivo para incentivar una cultura de la rehabilitación que era prácticamente inexistente en España», reconoce Vall-llossera a la hora de explicar el motivo del fuerte crecimiento de las intervenciones.

Las oficinas de apoyo a la rehabilitación de los Colegios de Arquitectos atestiguan el interés creciente por la renovación de viviendas y por los fondos europeos. Esta red de asesoramiento desplegada por toda España atendió el año pasado 20.920 consultas de profesionales (52,3%) y particulares (47,7%) referidas a un total de 38.000 viviendas. El 60% de las cuestiones estuvieron relacionadas con las ayudas europeas, frente a un 21,8% de dudas técnicas.

Dentro del catálogo de actuaciones, las estadísticas del CSCAE apuntan a que buena parte de las remodelaciones integrales se encaminaron a mejorar los cerramientos y la climatización de los edificios. En particular, en el 75% de rehabilitaciones planteadas sobre casas unifamiliares se renovaron los cerramientos y en el 45% se incorporaron sistemas de aerotermia para calentar la casa en invierno y refrigerarla en verano aprovechando la energía del aire exterior. Esta mejora tuvo también un peso reseñable en las reformas de bloques de viviendas, incluyéndose en el 20% de los expedientes. Además, en el 86% de las casas unifamiliares se realizaron también mejoras de carpintería, como puede ser la renovación de suelos, puertas o incluso ventanas, y en el 19% se instalaron paneles fotovoltaicos.

«Las actuaciones sobre los sistemas pasivos de los edificios, como son las mejoras en cerramientos, permiten mejorar la eficiencia y reducir la demanda energética sin intervenir en las instalaciones», explica la presidenta del CSCAE, que señala que se trata de una forma de conseguir que la vivienda en sí consuma menos con independencia, por ejemplo, de la fuente de energía o el sistema de calefacción empleado. «Son mejoras que tienen efectos en el largo plazo, porque las instalaciones tienen una vida útil, incluso cuando hacemos un cambio a veces los rendimientos van bajando a medida que pasa el tiempo», agrega.

300.000 rehabilitaciones en 2030

El impulso del año pasado en la rehabilitación fue de tal envergadura que se superó con creces el ritmo previsto en la Estrategia a largo plazo de Rehabilitación Energética de Edificios (ERESEE), que recoge la senda que se ha marcado España en este ámbito para cumplir con los objetivos de la Unión Europea de reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero. El compromiso con Bruselas para 2024 era incrementar progresivamente las intervenciones hasta rehabilitar 45.000 viviendas, una cota que ha sido ampliamente superada. De hecho, se rebasó incluso el objetivo de 50.000 remodelaciones previsto para 2025.

Sin embargo, la meta de alcanzar las 300.000 rehabilitaciones anuales se vislumbra todavía lejos, y hasta lograr esa ‘velocidad de crucero’ previamente se debería avanzar a un ritmo de 100.000 remodelaciones integrales en 2026, 150.000 en 2027 y 200.000 en 2028. «Para conseguir estos objetivos, el ritmo actual no solo debe mantenerse sino que debería incrementarse», recalca la presidenta del CSCAE, que recuerda que el parque de vivienda español es muy antiguo y apunta a que prácticamente la mitad tiene un «alto índice de mejora». «Es absolutamente necesario que en el parque que tenemos edificado se produzcan también mejoras a nivel estructural, a nivel de humedades e incluso en términos de accesibilidad y a nivel funcional, porque los modos de vida cambian», añade. 

En concreto, las actuaciones integrales todavía tienen una incidencia mucho menor en los bloques de viviendas, donde representan apenas el 20% de las intervenciones -frente al 50% en las casas unifamiliares-. «Muchas veces poner de acuerdo a los propietarios es más difícil, pero insistimos en que las comunidades de vecinos se tienen que sumar las rehabilitaciones integrales, porque al final redunda en beneficio de todos más que las actuaciones parciales», expresa Vall-llossera.

Asimismo, existen también diferencias en la rehabilitación por comunidades autónomas. Incluyendo tanto gran rehabilitación como intervenciones de menor calado, en 2024 la superficie residencial visada para reformar creció un 8,7% hasta superar ligeramente los 5 millones de metros cuadrados remodelados -un 73% más que en 2019-. Los mayores incrementos anuales se registraron en Murcia (95,8%), Andalucía (69%) y Castilla-La Mancha (43,3%). Ahora bien, en el norte peninsular y en Canarias el panorama fue muy diferente, anotándose descensos del 1,9% en País Vasco, 5,2% en Galicia, 14,3% en Aragón, 15,5% en Asturias, 18,7% y hasta del 26,4% en Castilla y León.

La presidenta del CSCAE apunta a que es difícil señalar una causa concreta detrás de esta disparidad de ritmos en la rehabilitación, pero recalca que es «clave» la coordinación y cooperación entre el Estado, las comunidades autónomas y los ayuntamientos para seguir avanzando. «Más allá de los fondos Next Generation, es muy importante que todas las Administraciones Públicas sigan apostando por la rehabilitación y apliquen ayudas o incentivos para fomentarla», reclama Vall-llossera, que recalca la necesidad de garantizar que el impulso no se frene cuando se acaben la financiación comunitaria y confía en que la nueva Directiva europea de Eficiencia Energética aprobada recientemente en Bruselas se traduzca en un nuevo empujón para la rehabilitación.

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