El pueblo escondido en los Picos de Europa con un bosque de alcornoques para perderse en septiembre

El Parque Nacional de los Picos de Europa es uno de los entornos naturales más excelsos tanto de España como de todo el continente, y es que este impresionante espacio en el norte de la Península Ibérica entremezcla espectaculares enclaves de una naturaleza asombrosa con pequeños pueblos llenos de encanto que se ocultan entre sus altas cumbres. Una localidad que se esconde entre las montañas y que no mucha gente conoce es Tanarrio, al oeste de Cantabria.
Esta villa no llega a los 50 habitantes y pertenece al municipio cántabro de Camaleño. Colinda con el Principado de Asturias y no es uno de los grandes centros de turismo rural de la región, aunque sin duda es todo un paraíso para los amantes de la naturaleza, ya que a pesar de su minúsculo tamaño, puede presumir de tener toda una maravilla cerca de ella: un bosque de alcornoques alucinante que en el mes de septiembre brilla con todo su esplendor, y por ello es la mejor época para adentrarse en él.
Tanarrio, una joya cántabra oculta en los Picos de Europa
Enclavado en la comarca de Liébana, este pequeño pueblo se caracteriza por sus casas de piedra esparcidas por todo el término local, que se ubica en una ladera; por lo tanto, el entramado callejero de Tanarrio es bastante sinuoso y empinado, pero eso no hace más que aumentar el carácter rural de esta localidad rodeada de montañas y de espacios llenos de vegetación; además, la tranquilidad se respira en todos y cada uno de sus rincones.
En cuanto a las joyas arquitectónicas que se encuentra en la localidad, destaca sin lugar a dudas su preciosa iglesia románica del siglo XIII, así como la Ermita de San Facundo, que, a pesar de sus reducidas dimensiones, alberga en su interior auténticas reliquias de gran valor religioso. Eso sí, el gran atractivo del pueblo no son sus monumentos, sino un enclave natural de gran belleza que muchos desconocen.
El alcornocal de Tanarrio y cómo llegar al pueblo
La parte más al sur del Macizo Oriental está poblada por miles de alcornoques, que crean un espacio natural increíble en el que adentrarse es perfecto para olvidar el estrés del día a día. El alcornocal de Tanarrio es uno de los enclaves más desconocidos de los Picos de Europa, pero no por ello deja de ser una de las grandes sorpresas de todo el parque nacional y un edén para los apasionados de las rutas de senderismo.
Para llegar a la localidad de Tanarrio desde la ciudad de Santander, primero hay que encarar la A-67 para después, a la altura de Torrelavega, seguir durante bastantes kilómetros por la A-8. Posteriormente, hay que enfilar la N-621 hasta llegar al conocido pueblo de Potes, donde es necesario tomar la CA-185 y atravesar varias villas hasta coger el desvío que lleva al casco urbano del destino. Se tarda una hora y 50 minutos desde la urbe.