Cómo detectar que alguien te está mintiendo, según una psicóloga, y no tiene que ver con si te mira a los ojos

Hay gente que tiene verdadera facilidad para mentir, mientras que a otros se les nota claramente cuando no dicen la verdad. Pero el verdadero reto es tener la capacidad de detectarlo siempre.
Normalmente se dice que basta con mirar a los ojos de una persona para saber si dice la verdad. Más en concreto, la creencia sostiene que si alguien evita mirarnos a los ojos, es probable que esté mintiendo.
Pero la psicólogo Sasha Hall sostiene que no tiene nada que ver con la mirada. Esta profesional explica, en declaraciones recogidas por el Daily Mail, cómo detectar a un mentiroso.
«La gente suele basarse en ideas populares sobre el lenguaje corporal, como evitar el contacto visual o la inquietud, pero estos comportamientos pueden deberse a muchas razones diferentes», dice Hall.
La psicóloga explica que «alguien podría estar cansado, ansioso, distraído o simplemente pensando detenidamente en su respuesta» y no necesariamente decir una mentira.
Según Hall, la mejor manera de detectar un farol es estar atento a los cambios en el comportamiento habitual de la persona. «Cuando la gente piensa en una mentira, se imagina a alguien con una expresión completamente inexpresiva«, dice. «En realidad, es mucho más complejo que eso», agrega.
Cada persona tiene su propio estilo de comunicación natural: algunas son muy expresivas, otras son mucho más reservadas, y ninguno de los dos estilos es inherentemente más convincente. «Lo que realmente delata a las personas es un cambio respecto a su estado habitual«, sostiene Hall.
Por ejemplo, una persona que normalmente habla rápido pero que de repente baja el ritmo al responder una pregunta en particular podría revelar un síntoma de una mentira.
Del mismo modo, alguien que suele dar respuestas concisas pero que de repente empieza a dar explicaciones excesivas podría estar comportándose de forma diferente a su patrón habitual y, por ende, mintiendo.
En cualquier caso, Hall advierte de que no se debe considerar ningún comportamiento aislado como prueba de que alguien está mintiendo. El estrés, el cansancio, los nervios y el tema que se esté tratando pueden hacer que personas perfectamente honestas se comporten de manera diferente.
Por lo tanto, el mejor enfoque es buscar un patrón de cambios en el comportamiento de alguien, en lugar de intentar descifrar una mirada o un gesto sospechoso, explica la psicóloga.
«Es mucho más útil comprender el estilo de comunicación habitual de una persona antes de intentar interpretar si algo ha cambiado. Sin ese contexto, es muy fácil atribuir significados a comportamientos que pueden ser totalmente típicos de esa persona», concluye Sasha Hall.