El Monasterio de Leyre, el origen del reino de Navarra

A los pies de la Sierra de Leyre y con vistas al embalse de Yesa, el Monasterio de San Salvador de Leyre es una de las joyas monumentales más importantes del norte de España. Fundado en el siglo IX, fue centro religioso y político en los orígenes del reino de Navarra y lugar de descanso eterno para varios de sus primeros monarcas.
Ya su entorno es una maravilla al estar ubicado entre bosques, en una zona alta desde la que domina parte de la zona. Una atmósfera muy especial en la que este imponente monasterio queda integrado a la perfección.
«Centro y corazón de mi Reyno»
«Centro y corazón de mi Reyno». Así lo calificó el rey Sancho III, quien reinó durante una de las mayores épocas de esplendor de Navarra y que demuestra la importancia de este centro religioso en la historia del reino. Pero, además de su valor espiritual o histórico, el de Leyre también destaca por su valor artístico.
Ya hay documentos que hablan de él en el siglo IX y, después de más de 10 siglos de existencia, el monasterio sigue habitado por una comunidad de monjes benedictinos, dejando claro que Leyre sigue ampliando su historia.
Un libro de arte
Cruzar su puerta es adentrarse en un conjunto arquitectónico que reúne siglos de arte. Desde la cripta prerrománica, considerada una de las más antiguas y mejor conservadas de la península, hasta la iglesia románica con su imponente cabecera, el claustro y el pórtico Porta Speciosa, tallado con escenas que mezclan lo sagrado con la leyenda. Cada piedra parece contar una historia, desde las columnas que sostienen la cripta hasta las bóvedas que se elevan en la nave principal, cargadas de simbolismo, sobre todo por los juegos de la luz al colarse por las pequeñas ventanas románicas.
Su ubicación lo convierte en un punto de partida perfecto para explorar el Prepirineo navarro. Muy cerca se encuentran el castillo de Javier, lugar de nacimiento del patrón de Navarra; el Camino de Santiago aragonés, que discurre a pocos kilómetros; y pueblos llenos de encanto Sangüesa o Sos del Rey Católico (ya en Aragón y también repleto de historia y simbología). El embalse de Yesa, conocido como el «mar de los Pirineos», es otro punto importante, sobre todo en verano.