Viana, la ciudad navarra que da nombre a uno de los títulos de la princesa Leonor y que hoy visita la familia real

Leonor no es solo la princesa de Asturias. La heredera al trono ostenta otros títulos como princesa de Gerona, duquesa de Montblanch, condesa de Cervera y señora de Balaguer. Asimismo, cuenta con el de princesa de Viana, el título tradicional de los herederos del antiguo Reino de Navarra, creado en 1423 por el rey Carlos III de Navarra para su nieto.
A día de hoy, 600 años después, el título sigue vigente, y no solo eso, la princesa Leonor, junto con los Reyes, visitarán la pequeña ciudad que le da nombre. Viana, en Navarra, destaca por su rico patrimonio y su larga historia como punto estratégico para el reino navarro. La Familia Real será recibida hoy en la localidad, donde realizarán un recorrido por todas las principales joyas vianesas.
Viana, un lugar estratégico para el reino
La historia de Viana se remonta al año 1219, cuando fue fundada por el rey Sancho el Fuerte como un punto estratégico desde donde defender Navarra del reino de Castilla. De esos largos siglos de guerras, ataques y asedios, conserva a día de hoy el entramado amurallado de su casco histórico.
De su patrimonio arquitectónico también destaca la iglesia de Santa María de la Asunción, declarada Monumento Nacional en 1931. Construida en estilo gótico a finales del siglo XIII y comienzos del XIV, destaca su imponente portada, una auténtica joya renacentista. En su interior nos sorprenderán el altar mayor barroco y las capillas laterales con retablos de madera, así como la tumba de César Borgia, hijo del papa Alejandro VI.
De las iglesias al ayuntamiento
Siguiendo con las edificaciones de carácter religioso, también merece la pena visitar las ruinas de la iglesia de San Pedro. En la actualidad solo se conserva una nave lateral, parte de su cabecera, el trascoro, el torreón y la portada barroca, sin embargo, aún se puede apreciar la grandeza este templo gótico del siglo XIII. Por otro lado, se suman a la lista el Convento de San Francisco, construido entre 1642 y 1677; la ermita de San Martín, muy sencilla y ubicada entre los riachuelos de Valdevarón y Longar, y la ermita de la Virgen de Cuevas, ubicada en pleno Camino de Santiago.
Por otro lado, Viana cuenta con un interesante urbanismo civil, marcado por el bonito edificio del Ayuntamiento. Ubicada en la Plaza Mayor, esta casa consistorial del siglo XVII cuenta con una galería porticada con arcos de medio punto que decora su fachada de estilo barroco francés, dominada por un enorme escudo de España
Otros edificios históricos que nos encontraremos paseando por el pueblo son la Casa del peso, levantada en 1772 para almacenar y vender productos como granos, y el antiguo hospital de peregrinos, uno de los pocos edificios góticos civiles del siglo XV que se conservan en Navarra. A ello se suman antiguos portales de acceso a la ciudad como los de San Felices, Santa María, San Juan, Estella y La Solana.
Naturaleza y gastronomía
Detenerse en la naturaleza que envuelve a Viana también es un imprescindible. Por ejemplo, en la zona encontraremos el observatorio de aves El Bordón, en el embalse de Las Cañas, además de más de 65 kilómetros de senderos repartidos en cinco rutas balizadas en formato circular y que parten del casco urbano. Estos itinerarios nos descubren lugares como el lugar donde murió César Borgia y el hipogeo de Longar, un sepulcro datado entre el 2.650 y el 2.500 a. C.
Y por último, no hay que olvidar la gastronomía local. Su agricultura y ganadería de prestigio hacen que la ciudad esté integrada en diversas denominaciones de calidad e indicaciones geográficas, desde los vinos Rioja hasta el aceite de oliva, el espárrago, el cordero y la ternera de Navarra.