¿Te gusta encender velas en casa? Cuidado con hacerlo por las noches, según los expertos

Este lunes empieza el otoño y la época en la que somos más propensos a crear en casa ambientes acogedores. Uno de los recursos más habituales para crearlos es encender velas. Pero hay que tener cuidado.
La mayoría de los incendios relacionados con velas ocurren entre octubre y febrero, sobre todo por las noches. Es fácil que nos quedemos dormidos y desatendamos las velas, por lo que el riesgo de incendio se dispara.
Además de tener cuidado al encender velas en casa para reducir el riesgo de incendio, las velas presentan otros peligros. Los productos químicos de las velas a menudo pueden desencadenar alergias y asma, y pueden causar brotes, especialmente con velas aromáticas y cera de parafina.
La descarga de gases de combustión, como el monóxido de carbono o el óxido de nitrógeno, contamina el ambiente interior, según estudios realizados en cámaras de pruebas ambientales.
También se encontraron en los humos de las velas varios hidrocarburos aromáticos policíclicos identificados como carcinógenos, como el naftaleno, el antraceno y el pireno, derivados de cera, sustancias aromáticas o colorantes de combustión.
Muchas velas populares hoy en día están hechas de cera de parafina, que, al quemarse, puede liberar sustancias químicas peligrosas al aire, incluyendo compuestos orgánicos volátiles (COV) como benceno, acetaldehído y formaldehído.
Estas sustancias químicas se han relacionado con problemas pulmonares, mayor riesgo de leucemia y otros cánceres de la sangre, e incluso daño al ADN con una exposición alta o prolongada.
Sin embargo, los niveles que liberan las velas suelen ser inferiores a los de otros artículos domésticos como pinturas, productos de limpieza y combustibles.
No obstante, siguen presentando riesgos en zonas mal ventiladas o tras un uso intensivo. En cualquier caso, los estudios no han determinado un umbral de exposición ni han determinado cuántas velas ni qué velas suponen una zona de peligro.