Los tasadores hipotecarios convocan un paro para reclamar una subida de honorarios: «Están a la mitad de lo que deberían estar»

Detrás de la firma de una hipoteca para comprar una casa suele haber un agente inmobiliario implicado en la búsqueda de la vivienda y un gestor del banco, que tramita la concesión del préstamo. En un plano menos visible, también es imprescindible la figura del tasador, que se encarga de valorar la vivienda para determinar el importe máximo financiable. La Asociación Española de Tasadores Hipotecarios (AETH) denuncia que estos últimos profesionales trabajan bajo unas condiciones de «precariedad» ante las que han decidido convocar un paro que advierten de que se prolongará hasta cuatro semanas.
Los tasadores comenzaron con su movilización el pasado lunes. Una de sus principales reclamaciones es la subida de los honorarios que cobran por cada tasación. Denuncian que las tarifas que perciben están prácticamente congeladas desde 2008 y representan en algunos casos apenas un 20% de lo que el cliente final paga por la tasación. «En los últimos años las tarifas no solo no han subido, sino que directamente en algunos casos han bajado y ahora mismo el desfase con el IPC es tremendo», explica a 20minutos el presidente de la AETH, Francisco Riaza, que estima que la remuneración actual «está a la mitad de lo que debería estar» y añade que la carga técnica y de gestión de las tasaciones es cada vez mayor.
Para revertir esta situación, la AETH propone fijar unas tarifas mínimas ligadas al coste real de los informes y que se actualicen periódicamente con el IPC y puedan ajustarse también a los cambios normativos u operativos. Plantean como referencia unas cuantías que permitan llegar a una retribución media anual de en torno a los 30.000 euros brutos, ya que actualmente aseguran que es habitual no llegar ni al salario mínimo. Piden también que los pagos se realicen en un plazo máximo de un mes, compensaciones por los desplazamientos y claridad con los honorarios desde un principio.
Sobre estas bases la AETH reclama a las patronales de sociedades de tasación un Acuerdo Marco sectorial para garantizar tarifas reales, independencia profesional y la estabilidad del sistema. Explican que hace ya dos años que han puesto esta petición sobre la Asociación Española de Análisis de Valor (AEV) y la Asociación Profesional de Sociedades de Valoración (Atasa), aunque no se ha abierto ninguna negociación porque las agrupaciones empresariales aseguran no poder darles respuesta. «Nos dicen que no tienen capacidad jurídica de llegar a ningún acuerdo sectorial y nos remiten de forma individual a cada una de las 31 sociedades de tasación que hay en el mercado», denuncia Riaza, que reclama también la creación de una comisión mixta tasadores y sociedades.
El modelo bajo el que la mayoría de tasadores trabaja para las sociedades de tasación se basa en la figura del colaborador autónomo externo, que no percibe un sueldo fijo sino que cobra por cada valoración. Desde la AETH indican que este sistema hace precisamente que sea difícil hacer un balance de cuál ha sido el alcance del paro en los primeros días de la convocatoria, aunque apuntan a que el seguimiento podría estar rondando el 80% y se muestran convencidos de que afectará a la práctica totalidad de las tasaciones hipotecarias canalizadas a través de sociedades homologadas, especialmente a las encargadas por bancos y grandes carteras.
Sin encarecer las hipotecas
La asociación de tasadores advierte de que la movilización puede ralentizar la concesión de hipotecas y generar demoras significativas en la firma de préstamos, aunque aclaran que el ajuste de los honorarios que reclaman no tiene por qué traducirse en un aumento del precio de las tasaciones, dado que ven margen para eliminar comisiones intermedias entre bancos y tasadoras. «No se pretende encarecer injustificadamente las hipotecas, sino alinear los precios con los costes reales de las tasaciones, eliminar comisiones impropias y garantizar que quien realiza el trabajo no siga haciéndolo a pérdidas», recalca el comunicado emitido a propósito del paro.
Desde la AETH recuerdan que las tasaciones hipotecarias no son un derecho de los bancos, sino del ciudadano, por lo que cualquier persona que vaya a comprar una vivienda, por ejemplo, puede encargar directamente un informe y utilizarlo con la entidad financiera que elija, sin verse obligada a aceptar la tasación que le proponga el banco. De hecho, según explican, uno de los objetivos del paro es también proteger que las valoraciones se hagan con independencia —garantizando, por ejemplo, el derecho a rechazar encargos no viables—, así como con rigor técnico y plazos realistas, para minimizar errores.
Creen que, de mantenerse la situación actual, está en juego la «pérdida de calidad y fiabilidad» de las tasaciones. «Cuando visitamos un piso, a veces ya nos preguntan qué precio tiene pero eso es solo la punta del iceberg. Detrás hay un trabajo de campo: hay que hacer el plano, confirmar las superficies, certificar que el inmueble corresponde con el título de propiedad, comprobar que cumple con la normativa urbanística…», explica el presidente de la AETH sobre el trabajo que desarrollan los tasadores, a los que denuncia que se les llega a pedir informes listos en 48 horas. «Sin tasaciones independientes y de calidad no hay hipotecas seguras ni mercado inmobiliario fiable», remarca el comunicado de la AETH.