Deportes

Ferran Torres impresiona con su gran rendimiento en París: goles y más dinamita para el campeón de Europa

El pasado 19 de julio la vida cambió para Ferran Torres. Lógicamente. España fue campeona del mundo gracias a un gol suyo en la prórroga ante la Argentina de Leo Messi. Quizá, el momento y el escenario que todo niño que quiere hacer carrera en el fútbol sueña e imagina desde que tiene uso de razón. Ese gol convirtió a un delantero con miedos, inseguridades y repleto de críticas en el tiburón que siempre quiso ser. Tras esto, y a pesar de que Lewandowski iba a abandonar el Barça, tomó la decisión de aceptar la oferta del PSG, de cambiar de aires, de volver al lado de Luis Enrique, quien confió en él en la selección española y, durante algunos meses, incluso ejerció de suegro.

Recaló en el doble campeón de Europa, un equipo que seguramente tenga el trío de delanteros más terrorífico del mundo componiendo su delantera. Pero allá que fue el nuevo Ferrán. Sin miedos, sin titubeos, confiando en que podía demostrar que tiene hueco para jugar muchos minutos y, por qué no, para desbancar a Kvaratskhelia, Doué o Dembélé. Y la verdad es que su etapa en París no ha podido comenzar de mejor forma. Con el ‘9’ a la espalda, debutó en la Ligue 1 en Rennes cuando los locales dominaban por 2-0 y él se encargó, con un doblete, de poner las tablas en el marcador final.

Parecía que el inicio de etapa en su nuevo club no podía mejorar pero entonces llegó la Champions League. Fue titular y consiguió anotar un hat-trick ante el Slovan Bratislava. Así consiguió convertirse en el primer jugador del PSG que anota tres goles en su primer partido en la máxima competición europea en la historia del club. El conjunto de Luis Enrique se impuso con contundencia, algo que le está costando en el torneo doméstico. Antes del parón internacional, los parisinos consiguieron su segunda victoria (ambas a domicilio).

El encuentro marchaba empate a cero pero Ferrán sustituyó al georgiano Kvaratskhelia en el minuto 60 y solo siete minutos después consiguió poner en ventaja a los suyos con un gran testarazo tras un centro perfecto de Doué. Por tanto, el impacto del exjugador de Valencia, City y Barça en su nuevo club ha sido absoluto. Siete tantos en seis partidos, toda una declaración de intenciones.

Lo que está fuera de toda duda, más allá de la rotundidad que muestran las cifras, es que el delantero valenciano no ha necesitado tiempo de adaptación al nuevo club, esa excusa tan manida cuando un jugador que llega nuevo a un equipo no termina de explotar en los primeros meses. Además, si analizamos los goles, son más importantes los momentos en los que se producen que la cantidad. En el primer encuentro ante el Rennes fue suplente pero resultó decisivo en la remontada del PSG. En la cita europea ante el Slovan marcó la mitad de los tantos que consiguió su equipo. Y ante el Olympique de Marsella abrió el marcador en la segunda mitad a pesar de no ser titular tampoco.

Por tanto, el fichaje del PSG -por ahora- ha salido redondo tanto para el club como para el jugador. Hay que recordar que aunque en el Barça no era titular (la sombra de Lewandowski era alargada), el tiburón nunca dejó de marcar goles. Su saldo global en el equipo blaugrana fue de 65 dianas y 22 asistencias. De hecho, 16 de esos tantos fueron en la pasada campaña por lo que los parisinos compraron gol y Luis Enrique, que siempre confió en él, lo sabía. Ahora todo ha cambiado en la forma de ver el fútbol del internacional español desde su histórico gol ante Argentina. Su inseguridad ha tornado en confianza y no hay nada más importante para un delantero centro.

Mostrar más

Deja una respuesta

Botón volver arriba