Viajes

El pueblo italiano que tiene un jardín inspirado en la obra de Gaudí y es uno de los más desconocidos y bellos de la Toscana

Cuando planteamos unas vacaciones fuera de España, Italia es un país que nunca defrauda. En una escapada rural por la idílica Toscana encontramos populares destinos como Florencia, Pisa, Siena o Lucca, perfectos para disfrutar de joyas patrimoniales únicas, naturaleza y también experiencias vinícolas y gourmet. Pero los atractivos de esta región italiana no paran ahí. Entre sus paisajes montañosos y pueblos medievales hay un rincón desconocido que no queremos que pases por alto: Capalbio. Una aldea medieval amurallada, situada entre el mar Tirreno y las colinas del interior, donde vivirás una escapada de ensueño. Además podrás aprovechar para visitar un jardín de esculturas que te recordará a la obra de Gaudí.

El misterioso Jardín del Tarot

Muchas veces cuando programamos unas vacaciones acabamos yendo a los mismos sitios que va todo el mundo. Pero una de las mejores cosas que tienen los viajes es poder descubrir sitios nuevos de los que nunca antes habíamos oído hablar. Y aunque esto cada vez parece más imposible, cuando llegues a Capalbio te darás cuenta de que el viaje ha merecido (y mucho) la pena.

Una de las principales atracciones de este pueblo de la Toscana es el Jardín del Tarot (Il Giardino dei Tarocchi), donde a través de esculturas descubrirás la fina línea que hay entre sueño y realidad. Obra de la artista francesa Niki de Saint Phalle, en colaboración con el escultor Jean Tinguely, el complejo te transportará inevitablemente al Parque Güell de Barcelona. El jardín está formado por 22 esculturas cubiertas de mosaicos que van desde los 4 hasta los 15 metros de alto, representando los arcanos mayores del tarot. Un mágico lugar que se funde armoniosamente con la naturaleza y que está inspirado en la obra de Gaudí.

Qué ver en Capalbio, un idílico pueblo de la Toscana

Pero este curioso espacio no será la única sorpresa del viaje. Capalbio se levanta sobre una pequeña colina, a tan solo 6 kilómetros del mar, muy cerca de una de las zonas costeras más bellas de la región. Protegido por dos murallas construidas entre los siglos XI y XV, este pueblo histórico cuenta con un espectacular casco histórico muy bien conservado.

Y empezamos a visitarlo cruzando el doble arco de Porta Senese que nos transporta a una atmósfera de pura magia. Hay que recorrer las estrechas calles medievales hasta llegar a una pequeña plaza donde se encuentra la Fortaleza de los Aldobrandeschi, el edificio principal del pueblo. Esta imponente fortificación medieval, que está en pleno centro histórico, consta de un edificio señorial llamado Palacio Collacchioni. El complejo tiene también una torre cuadrangular con una terraza almenada desde la que se puede disfrutar de unas impresionantes vistas de las colinas de Maremma y del mar. Por cierto que durante su retiro en la Toscana, el célebre compositor Puccini, tocó el piano de la Fortaleza, dejando su huella musical en este pueblo para siempre.

Frente de la fortaleza encontramos la iglesia de San Nicola, una pequeña joya medieval de fachada sencilla, que fue construida entre los años 1100 y 1200, y a la que se le fueron añadiendo elementos góticos, románicos y renacentistas.

El Oratorio della Provvidenza

No podemos abandonar el pueblo sin acercarnos a esta iglesia que llama la atención por una curiosa leyenda. Se encuentra fuera de las murallas en la plaza del mismo nombre. Construida en el siglo XVI, cuentan los lugareños que cuando cambiaban de sitio el cuadro de la Virgen para ponerlo en un lugar mejor, a los pocos minutos volvía a su lugar original. En el interior del Oratorio della Provvidenza también se pueden ver algunos frescos muy ricos en detalles que datan de principios del siglo XVI.

Apúntate a nuestra Newsletter de Viajes y recibe en tu correo las mejores propuestas para viajar por España y por el mundo.

Mostrar más

Deja una respuesta

Botón volver arriba