El Arco Verde superará los 250 km y se buscan alternativas en «cuatro puntos negros» para unir todo el corredor

El Arco Verde que bordea la Comunidad de Madrid ya supera los 200 kilómetros y seguirá creciendo en los próximos meses con la incorporación de tres campus universitarios en la zona noroeste de la región. El proyecto de crear un corredor para conectar los municipios del área metropolitana con los parques regionales continúa ganando terreno mientras se solventan los «puntos negros» que dificultan que todo el circuito tenga continuidad. Desde la Consejería de Medio Ambiente, Agricultura e Interior se trabaja en alternativas para sortear estos escollos, generados por autovías o elementos naturales para que a futuro se pueda deambular de punta a punta.
«Es una apuesta por un Madrid en equilibrio, una ciudad y una región capital de zonas verdes en todo el mundo. Ahora tenemos la capacidad de conectarlas, de unir el Monte del Pardo con la Casa de Campo, con el Parque del Retiro y hacer esas conexiones con el área metropolitana» para disfrutar de la naturaleza sin tener que desplazarse a la sierra, ha señalado el consejero de Medio Ambiente, Carlos Novillo, este martes durante la presentación de la nueva fase de ampliación. Así, con la inclusión del campus de la Universidad Nacional de Educación a Distancia (Uned) en Las Rozas; y los de la Universidad Complutense en Somosaguas y Montegancedo se extenderá 25 kilómetros más este circuito.
Desde que comenzó a desarrollarse el Arco Verde en 2019, ya se han alcanzado los 220 kilómetros, 37 kilómetros más que hace dos meses, y se han plantado 185.000 árboles y arbustos. El convenio firmado con las universidades y los municipios de Boadilla del Monte, Majadahonda, Las Rozas y Pozuelo de Alarcón permitirá facilitar el acondicionamiento de los caminos y senderos, además de poner a disposición de la Comunidad de Madrid terrenos municipales para plantar nueva vegetación e instalar zonas de descanso y fuentes de agua. Con ello se añadirán más rutas para unir el área metropolitana de la capital con otros 25 municipios de la región, el anillo ciclista y los tres parques regionales de la Cuenca Alta del Manzanares, Curso Medio del Río Guadarrama y Sureste.
«No solo esa conexión, sino mejorar ese ecosistema que está alrededor de estas ciudades», ha señalado Novillo. Por ello, también se instalarán nuevos nidos de insectos para favorecer la polinización, se mejorarán las charcas para los anfibios y se instalarán zonas de vallados para proteger a los reptiles. En esta nueva fase, se contempla plantar 290 árboles en la zona noroeste y se colocarán nuevos carteles de señalización. Todo ello se suma a los trabajos previos que han permitido crear 25 nuevas áreas de flora y fauna «vinculadas a hábitats mediterráneos y a los humedales y cauces de la región».
La iniciativa que arrancó hace seis años aún deberá sortear algunos obstáculos o «puntos negros» para lograr que el corredor se pueda transitar sin interrupción. Desde la Consejería han contabilizado 14 de estos puntos y «ya están identificados 10 en los cuales vamos a poder hacer esa conexión y seguiremos trabajando, como digo, para poder cerrar ese ese círculo de biodiversidad en la Comunidad de Madrid», ha concretado Novillo. Para ello se han construido nuevos senderos o pasarelas como la de San Fernando de Henares y Mejorada del Campo.
Los cuatro restantes, que corresponden principalmente a tramos de carretera como la A-4 o la carretera M-618 en Torrelodones, se irán trabajando para planifica un plan de actuación que permita extender las rutas y senderos por estas zonas concretas. Junto a los objetivos de conservar la biodiversidad y proporcionar espacios de ocio al aire libre, los centros educativos desarrollarán actividades de investigación en este espacio.