El pueblo más bonito de Francia: casas de entramado de madera y paisajes que resumen el encanto de la Alsacia

Sus reputados vinos, los mercados navideños y los pueblos (y no necesariamente en este orden) son tres de los motivos que convierten a la Alsacia en una de las zonas francesas preferidas por los viajeros de España. Y es que cualquier escapada a esta región gala nos conduce hasta un universo colorido e histórico con pueblos de cuento que compiten en belleza unos con otros. Sabemos que es difícil decidirnos solo por uno, pero apúntate el nombre de Kaysersberg, porque este pueblo estratégicamente situado en la mítica Ruta de los Vinos no deberías saltártelo si tienes planeado un itinerario por esta zona. Descubre porqué te recomendamos visitar este destino que se encuentra a tan solo 20 minutos en coche de Colmar.
El Puente fortificado
Es el primer punto de contacto al entrar en la localidad. Este puente fortificado sirve como entrada principal al corazón de la ciudad. Fue construido en 1514 y conduce hasta la rue Général De Gaulle, la avenida que recorre todo el pueblo de Kaysersberg.
Kaysersber, en medio de viñedos y con muchas flores
Al adentrarte en las calles empedradas y peatonales del casco antiguo no tardarás mucho en darte cuenta de porqué se conoce a Kaysersberg como la Ciudad de las Flores. La razón la encontrarás en los balcones, jardines y ventanas. Además, te resultará todo tan impresionante que te dará la impresión de no ser real. Empezando por la cautivadora arquitectura del casco medieval, perfectamente conservado y con una preciosa composición de casas alsacianas de entramado de madera y tejados puntiagudos. Algunos de los mejores ejemplos son la antigua carnicería pública, los antiguos baños o la Maison Herzer, todas ellas de los siglos XIII al XVIII.
Y las sorpresas irán en aumento con los numerosos puentecitos que cruzan el río Weiss y que añaden un toque todavía más romántico al pueblo. Por cierto, para los fans de los mercadillos navideños y ahora que se acercan tan señadas fechas: ¿sabías que el de Kaysersber está considerado uno de los más bellos de toda Francia?
La plaza de la Mairie
Es donde se encuentra el Ayuntamiento, del siglo XVII, que está considerado Monumento Histórico de Francia. Junto a este edificio verás la iglesia de Sainte Croix, en la que destaca el portal románico, enmarcado por columnas con capiteles decorados con motivos de animales y plantas. La iglesia empezó a construirse en el siglo XII y fue completándose en distintas etapas hasta el XV. Además de bonitas casas de entramado de madera que dan a la plaza de la iglesia, este escenario se completa con tiendas y cafés con mucho encanto.
Una fortaleza con vistas a paisajes relajantes
El castillo, del siglo XIII, que se alza dominando la ciudad, es el mejor testimonio de la rica y larga historia de este pueblo medieval. No se tarda más de 10 minutos en subir, y lo mejor: una vez arriba podrás disfrutar de una panorámica única del valle de Weiss y los viñedos de alrededor.
Hay que probar el vino de la Alsacia
La cultura del vino está estrechamente ligada a esta localidad, donde se cultivan famosos blancos alsacianos, como el Riesling o el Gewürztraminer, degustarlos se convertirán en el mejor complemento del viaje, sobre todo para los amantes del enoturismo. Además de pasear por los viñedos (a pie o incluso en bici), no pierdas la ocasión de visitar alguna de sus populares bodegas regentadas por familias para disfrutar de alguna cata.