El delegado del Gobierno en Madrid niega órdenes para no actuar en La Vuelta y resalta el carácter «pacífico» de la protesta

Dos personas detenidas, 22 policías heridos, con lesiones leves, y más de 100.000 personas en las calles. Este es el balance de la Delegación del Gobierno en Madrid sobre la manifestación que interrumpió la última etapa de la Vuelta Ciclista en su recorrido por la capital. El delegado del Gobierno, Francisco Martín, ha calificado como «una gran manifestación pacífica» las protestas que acompañaron el evento deportivo de este fin de semana. Asimismo, ha indicado que a pesar del «despliegue extraordinario» de los agentes en una concentración tan «multitudinaria no se hubiera podido evitar la invasión del circuito». En esta línea, ha negado que se trasmitiesen órdenes a los efectivos policiales para no actuar.
«No debemos permitir que nadie disfrace de violenta lo que fue, mayoritariamente, una gran manifestación pacífica. La Policía pudo desarrollar su trabajo y veló por la seguridad tanto de los deportistas como de los manifestantes», ha indicado Martín al valorar el desarrollo de las protestas y el efectivo policial. Unos 1.100 policías nacionales y 800 agentes municipales fueron destinados el domingo al tramo entre Alalpardo y Cibeles de La Vuelta. Sin embargo, este refuerzo no impidió que la competición se interrumpiese por la manifestación en favor del pueblo de Palestina y contra la situación en Gaza.
«Hubo incidentes muy puntuales que fueron rápidamente resueltos», ha expresado Martín al hacer balance de los sucesos. Los datos facilitados por la Delegación contabilizan dos detenidos, 22 policías heridos leves y 100.000 personas concentradas en las calles de la capital. «Fue una expresión verdaderamente potente en la que se reclamaba paz, solidaridad y que se finalice de una vez por todas el sufrimiento y la barbarie al pueblo palestino», ha comentado al hablar sobre las protestas.
Ante la acusación de no haber contado con los suficientes efectivos, el delegado ha expuesto que en una concentración «tan multitudinaria» que se «desarrolla de forma pacífica es imposible de contener y detener». Así ha considerado que por «muchas unidades que se hubieran dispuesto, no se habría podido evitar que se produjera esa invasión del circuito». Desde la Delegación, ha confesado Martín, el objetivo principal era que ambas actividades se desarrollasen de forma paralela, ya que, ha matizado «el derecho de protesta es un derecho fundamental de la ciudadanía» que no puede restringirse sin justificación frente a un evento deportivo. A pesar de ello, al ver que los corredores no podrían avanzar, la prioridad fue que la movilización se «desarrollase de forma pacífica».
Tras las imágenes vividas, desde sindicatos policiales y otras administraciones se ha señalado la existencia de órdenes para que los agentes no actuaran contra los manifestantes. «No hay decisiones políticas en esta manifestación ni en ninguna, se atiende a criterios policiales», ha indicado Martín al negar estas acusaciones. El delegado ha puntualizado que cada operativo se organiza en función de las características del evento y con proporcionalidad mediante las decisiones de los mandos de la Policía. En su intervención también ha aprovechado para agradecer y reconocer el trabajo de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado por su labor durante el fin de semana.
«Creo que hay algunos que prefieren que la sociedad esté aletargada, que la sociedad esté en silencio, distraída con otras cosas, pero ayer el pueblo de Madrid reaccionó, como lo han hecho otros pueblos de España a lo largo de las últimas semanas y envió un mensaje claro, nítido, contundente, pidiendo esa solidaridad, reclamando esa reacción internacional para terminar con el genocidio en Palestina», ha añadido el delegado del Gobierno al desear que este mensaje ayude a finalizar el conflicto en Gaza.