Viajes

El palacio renacentista italiano que es un tesoro único en la Riviera Francesa

Si pensabas que con el Mediterráneo de fondo, los barcos y las bonitas mansiones adornando las colinas, era imposible encontrar algún motivo más para reenamorarte de la Costa Azul francesa, te invitamos a hacer una parada en Saint-Jean-Cap-Ferrat, donde se encuentra una joya arquitectónica que te hará cambiar de opinión. Se trata de la Villa Ephrussi de Rothschild, un palacio renacentista en el que se fusiona el arte, la historia y un jardín único que está concebido como una auténtica obra de arte.

La magnífica Villa Ephrussi de Rothschild

El palacio fue construido a principios del siglo XX por la baronesa Béatrice Ephrussi de Rothschild, una mecenas y coleccionista de arte que pertenecía a la famosa familia de banqueros. Tras la elegante fachada rosa de esta casa museo se esconde una opulenta colección de objetos de arte, entre los que se encuentran porcelana de Sèvres y de China, tapices, muebles de época y pinturas de importantes artistas. Destaca también el Gran Salón marcado por el gusto refinado y la decoración de la Belle Époque.

Un balcón al Mediterráneo

Pero sobre todo, la villa cuenta con nueve jardines que no se parecen a ningún otro y a cada cual más hermoso. La experiencia ofrece un viaje sensorial que te lleva por distintos ambientes de temática francesa, japonesa, provenzal, florentina o española. En este último destacan los jazmines y arcos de estilo mudéjar en un intento de evocar la Alhambra.

Pero entre todos ellos, el más impactante es el jardín francés que representa la cubierta de un barco, con su proa, puentes, fuentes musicales e incluso un pequeño templo neoclásico, desde donde se puede disfrutar de unas espectaculares vistas al Mediterráneo. Tanto el interior como los jardines de esta extraordinaria residencia no dejan de ser un reflejo de la personalidad de Béatrice, de la que dicen que obligaba a sus jardineros a ir vestidos de marineros.

Otras visitas interesantes en Saint-Jean-Cap-Ferrat

Además de esta mansión en la que se funden arquitectura y naturaleza de una manera sorprendente, hay otras visitas que no debes perderte durante tu estancia en la península de Saint-Jean-Cap-Ferrat, un destino con preciosos paisajes costeros que enamoraron a artistas como Matisse, Chagall o Picasso.

El casco histórico: algunos de los lugares más interesantes los encontrarás paseando. Durante el recorrido te encontrarás con la capilla de Saint-Hospice en el promontorio del mismo nombre. Muy cerca verás el cementerio marino desde donde podrás disfrutar de una magnífica vista del mar.

El puerto deportivo: es uno de los más bellos de la Costa Azul, un lugar ideal para pasear y relajarse entre yates de lujo y ambiente mediterráneo.

La Villa Kérylos: situada sobre la punta rocosa de la Baie des Fourmis (Beaulieu-sur-Mer), esta mansión es una réplica de una antigua residencia griega, en la que no faltan los frescos y mosaicos adornando las paredes del edificio. Declarada monumento histórico, cuenta con un patio interior rodeado por 12 columnas de mármol de Carrara.

Mostrar más

Deja una respuesta

Botón volver arriba