El pueblo medieval de la Siberia extremeña que se ubica al pie de una sierra y bajo un poderoso castillo

Pocas comarcas hay más especiales en España que la conocida como ‘la Siberia extremeña’, y es que esta zona al noreste de Bajadoz, en la ‘frontera’ entre Extremadura y Castilla-La Mancha, se caracteriza por tener entornos boscosos, estepas y dehesas que recuerdan a la remota región de Rusia. En ella se sitúa el pueblo de Herrera del Duque, una preciosa villa de 4.000 habitantes que tiene una ubicación privilegiada.
La historia de este extraordinario municipio ubicado en el mismo corazón de La Siberia, declarada Reserva de la Biosfera por la UNESCO en el 2019 (el penúltimo entorno nacional en conseguirlo), se remonta a la Edad Media, y puede presumir de estar rodeada de un entorno natural magnífico que le hacen tremendamente especial. Además, tanto en su casco histórico como en sus alrededores se pueden descubrir increíbles tesoros arquitectónicos, por lo que es un destino ideal de turismo rural.
Herrera del Duque, un tesoro oculto en plena ‘Siberia’
La primera parada del itinerario por Herrera del Duque no están en el propio casco urbano del pueblo, sino a unos cuatro kilómetros del mismo: en lo alto de un cerro se erige el imponente castillo de la época almohade reconstruido en el siglo XV del que apenas quedan unos restos, aunque mantiene el mismo esplendor que tenía en la Edad Media. Desde él, se tienen unas vistas impactantes de toda La Siberia, y por ello debe ser lo primero que se visite en la localidad.
Antes de adentrarse en el centro histórico de la villa hay que pasar por el bonito Palacio de Cíjara, un precioso edificio del siglo XIX situado casi a orillas del río Guadiana y al embalse que lo da nombre, así como la Ermita de Nuestra Señora de la Concepción. Una vez ya en el entramado callejero del pueblo, hay que acercarse sí o sí a la excelsa Iglesia de San Juan Bautista, levantada en el siglo XVI, aunque en todo el municipio se puede contemplar otros tesoros arquitectónicos de índole religiosa como el Convento franciscano de la Purísima Concepción.
El entorno natural que rodea a Herrera del Duque
Eso sí, en todo el casco histórico de Herrera del Duque (en el que hay que visitar su alucinante Plaza Mayor casi obligatoriamente) hay un sinfín de fuentes y casas señoriales que acentúan el carácter histórico de la localidad, así como multitud de miradores tanto en sus calles como en los alrededores del pueblo, desde los que se puede contemplar la maravillosa comarca que se extiende más allá de la vista.
Por ello, esta localidad es idónea tanto para los amantes del turismo rural como para los apasionados de la naturaleza más fascinante. La Reserva de la Biosfera en la que se ubica está repleta de enclaves naturales de una belleza incomparable, desde manantiales idílicos hasta las cumbres de la Sierra de los Golondrinos – Puerto Peña, y es que la riqueza natural de los alrededores de Herrera del Duque es inabarcable.
Cómo llegar a Herrera del Duque
La villa de Herrera se encuentra a menos de dos horas por carretera de la ciudad de Cáceres. Para ir desde la urbe extremeña, primero se debe encarar la A-58 para después enfilar la N-521 y la EX-208 hasta la localidad de Zorita, desde la cual hay que tomar el desvío por la EX-102. Por último, es necesario circular por la CC-430 y la N-502, que lleva directamente hasta el casco urbano del pueblo.