Sergio Gutiérrez, analista inmobiliario: «No te lo dirá el notario ni la inmobiliaria, pero estas tres cosas te salvarán de una pesadilla»
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Comprar una vivienda implica valorar mucho más que el precio, la hipoteca o los trámites legales. El analista inmobiliario Sergio Gutiérrez ha advertido de tres comprobaciones poco habituales que pueden evitar problemas de ruido, convivencia o seguridad antes de firmar una operación.
En una publicación compartida en sus redes sociales, Gutiérrez recuerda que hay información esencial sobre una casa que no siempre aparece en los documentos oficiales ni se explica durante el proceso de compraventa. Por eso, insiste en que el comprador debe investigar el entorno real del inmueble antes de tomar una decisión definitiva.
Según explica el analista inmobiliario, fue una clienta quien le descubrió “tres cosas que nadie hace, pero te pueden salvar de una pesadilla para el resto de tu vida”. A su juicio, estos pasos permiten comprar “sin sustos y con la tranquilidad de no equivocarte”, especialmente cuando se trata de una inversión tan importante.
La primera recomendación consiste en acudir a una fuente poco habitual: la policía local. “Vete a hablar con la policía local y pregúntales qué tal es la calle”, señala Gutiérrez. De este modo, el comprador puede conocer si la zona es “ruidosa o problemática”, si existen “vecinos peligrosos” o si se han detectado “actividades ilícitas”. “Con esto te ahorras un buen susto y, de paso, una mala inversión”, asegura.
El segundo consejo pasa por hablar directamente con quienes ya viven en el edificio. “Habla con los vecinos, no con uno, con varios”, insiste el experto, que recomienda preguntar cómo es la convivencia entre propietarios y si existe algún conflicto que no se haya mencionado durante la visita. Al fin y al cabo, recuerda, esas personas “serán tus vecinos toda la vida”.
La tercera clave está en observar la zona en distintos momentos del día. “Ves pasándote por la mañana, por la tarde, por la noche, en varios horarios”, propone Gutiérrez, para comprobar cómo cambia la vida en la calle. El tráfico, el ruido o el ambiente pueden variar mucho según la hora, por lo que una única visita puede ofrecer una imagen incompleta de la futura vivienda y de todo lo que la rodea.