¿Se puede obtener una hipoteca con un contrato de trabajo temporal?

Frente a la crisis de vivienda, son muchos los jóvenes que se plantean la posibilidad de comprar un piso o una casa cuyas cuotas son, a menudo, más accesibles que las del alquiler. No así los requisitos para acceder a una hipoteca, que requiere un desembolso inicial alto y unas condiciones laborales estables. La pregunta que surge entonces es si es posible conseguir una hipoteca con un contrato temporal.
¿Me dan una hipoteca con un contrato temporal?
Según el portal especializado iAhorro, la respuesta es que sí, es posible conseguir una hipoteca si tienes un contrato temporal. «Sin embargo, también es cierto que los bancos suelen exigir requisitos más estrictos ante este tipo de perfiles de solicitantes», añaden.
Asimismo, debido a que este tipo de perfiles supone un mayor riesgo para las entidades, suelen aplicar unas condiciones menos favorables para conseguir mejores márgenes en la operación (la rentabilidad debe compensar el riesgo).
¿Qué requisitos de más me pedirán?
Para que una entidad bancaria conceda una hipoteca, deben garantizarse la seguridad y estabilidad en los ingresos, «un contrato temporal implica mayor probabilidad de entrar en desempleo y, por lo tanto, tener ingresos futuros. Además de una menor capacidad de ahorro», explican en iAhorro.
Por lo tanto, «además de cumplir con los requisitos necesarios, es preciso aportar ciertas garantías extra o reforzar tu posición de solvencia para reducir el riesgo de la operación para conseguir una hipoteca con un contrato temporal», concluyen.
¿Y con un contrato a media jornada?
Para aquellas personas que tengan un contrato fijo, pero a media jornada, el problema no está en la estabilidad en los ingresos, sino en la capacidad de endeudamiento suficiente para hacer frente a la cuota de la hipoteca.
«A la hora de pedir una hipoteca, no solo es importante que tengas ingresos estables, sino que también deberían ser lo más elevados posible», dicen los expertos. De hecho, el Banco de España indica que una persona puede destinar hasta el 40% de su salario (o ingresos mensuales) para el pago de las cuotas de los préstamos.
Así, en caso de tener que aportar una cantidad superior para la amortización de otras deudas, podría considerarse que se encuentra sobre endeudado y que su estabilidad financiera estaría en riesgo.
Con el fin de evitar esta situación, las entidades bancarias, por motivos de seguridad, suelen recortar el porcentaje hasta el 30-35%. Esto quiere decir que «puedes conseguir una hipoteca con un contrato a media jornada, pero la cuota resultante no puede superar el 30% de los ingresos que recibas cada mes», apuntan desde iAhorro.