El mejor ‘road trip’ que puedes hacer en otoño: una semana recorriendo los encantos del norte de España

Hacer un viaje por carretera es una de las mejores opciones para pasar una semana de vacaciones cuando llega el otoño, y es que pasarse varios días recorriendo parajes, pueblos y ciudades extraordinarias con el coche es algo fascinante; por ello, no es de extrañar que cada vez más personas en España opten por realizar este tipo de escapadas con su vehículo en lugar de visitar un solo lugar.
En toda la geografía española hay centenares de rutas por asfalto que son perfectas para hacer en una semana, pero tal y como recomienda el Portal Oficial de Turismo de España, el mejor itinerario que se puede hacer en todo el país es uno que recorre el interior de la zona más septentrional de la Península Ibérica y que en las semanas otoñales cobra aún más esplendor, lo que lo hace único.
La web aconseja empezar la ruta en la ciudad de Ourense para conocer su Puente Romano y el resto de sus joyas, como las aguas termales que hay en ella, sobre todo en su Paseo Termal, que es perfecto para darse un chapuzón en otoño. Una vez refrescado, hay que ponerse de nuevo al volante para dirigirse a Monforte de Lemos, uno de los pueblos más bonitos de Galicia, antes de hacer una breve parada en el impresionante entorno natural de Parga-Ladra-Tamóga, que se encuentra a escasa distancia del destino final del día 1 de recorrido: la ciudad de Lugo.
El día 2, tras explorar las maravillas de la urbe lucense, hay que subirse de nuevo al coche para visitar el pueblo de Castro de Rei, que tiene uno de los vestigios iberromanos más asombrosos del norte peninsular: el castro de Viladonga, que sirve de preámbulo a donde se dormirá el segundo día: la preciosa localidad de Taramundi, ubicada en la ‘frontera’ entre Galicia y Asturias y donde comienza el día 3. Tras deleitarse con el carácter rural de la villa y las imponentes vistas de la Reserva de la Biosfera del Río Eo, Osco y Terras de Burón, reconocida por la UNESCO, se puede completar la célebre Ruta del Agua, que parece sacada de un cuento de hadas.
Por la tarde, es necesario coger el coche rumbo a un nuevo destino, pero durante el recorrido se pueden parar en pueblos tan encantadores como Cudillero o Luarca antes de llegar a la ciudad de Oviedo. La capital asturiana marca el comienzo del día 4 de la ruta, el cual se dedicará a conocer todos los secretos y monumentos que oculta una de las urbes más fascinantes de España, para después hacer un viaje en el tiempo por el arte prerrománico asturiano en las iglesias de Santa María del Naranco o San Miguel de Lillo, para después viajar hasta Cangas de Onís.
El día 5 arranca precisamente en esa localidad, que sirve de puerta de entrada a los Picos de Europa y que es una de las más bonitas del continente, y tras explorarla, hay que subirse al coche y poner en el GPS los lagos de Covadonga, uno de los parajes más mágicos de Europa y que esconde un magnífico santuario lleno de leyendas. La jornada puede terminar explorando la villa de Arriondas, donde se celebra el Descenso del Sella, antes de cruzar la frontera cántabra y pasar la noche en el valle de Cabuérniga.
Ese día 6 comienza en el municipio del mismo nombre que el valle y desde el cual se pueden visitar otras localidades de un encanto innegable, como Bárcena Mayor, a la par que maravillarse con el entorno del Parque Natural de Saja-Besaya, para después adentrarse en otro de los puntos más bonitos de toda la geografía cántabra: los Valles Pasiegos, que sirven de antesala a la penúltima parada de la ruta: Guernica.
La conocida localidad vasca es el punto de partida de la última jornada, cuya mañana se recomienda pasar en el municipio; por último, no hay mejor destino para finalizar esta apasionante semana por el norte de España que la ciudad de Vitoria-Gasteiz, que marca el fin de un ‘road trip’ inolvidable por el interior de una de las zonas más extraordinarias de toda Europa.