El aviso del arquitecto Edu Saz si vas a comprar un piso anterior a 1985: «Ni se te ocurra firmar sin pedir el acta de junta»

La edad media de las viviendas en España es de 45 años. Esto quiere decir que más del 50% del parque inmobiliario fue construido antes de 1980. Por eso, a la hora de comprar un piso, es importante tener en cuenta estos datos y fijarnos con detenimiento cuál es el aspecto del inmueble: si tiene humedades, la estructura de las paredes, la luz natural…
«A veces lo más caro está fuera del piso, en el propio edificio «, explica Edu Saz, arquitecto y youtuber especializado en vivienda. El divulgador centra sus esfuerzos en remarcar la importancia de revisar los inmuebles construidos antes de 1985, que pueden acarrear ciertos problemas.
1. «La fachada es la cara del edificio»
La fachada es lo primero que vemos nada más llegar a la comunidad, por eso, «un piso con una buena fachada se vende siempre antes y por más dinero». Es la extensión vertical que puede revalorizar una finca y, al mismo tiempo, la que guarda sus secretos más relevantes. Según el arquitecto, a través de ella es posible responder a muchas de nuestras dudas: por ejemplo, si está permitido instalar aires acondicionados o si existen grietas, un indicio clave sobre el estado estructural del edificio.
Un truco del experto es ver si la punta de la llave cabe en la grieta o si hay un escalón entre los lados, lo que sugiere movimiento estructural. También el óxido saliendo de una grieta puede indicar deterioro de armaduras metálicas, un problema estructural más serio.
2. «El aislamiento no es algo que se vea fácilmente»
Este factor es especialmente relevante porque marcará que en nuestra casa haga mucho calor o frío, determinando profundamente nuestras facturas. Así, «si se construyó antes de 1980, tendremos la pista de que muy probablemente no tenga cámara aislante ni aislamiento técnico» comenta el experto. Además, Sanz explica que hay tres tipos de humedades que se pueden ver desde fuera o en zonas comunes :
- Por capilaridad: Manchas que suben desde abajo, con pintura desconchada o salitre, típicas en la parte baja de muros (zócalo), comunes en edificios antiguos sin barrera antihumedad. Son manchas homogéneas que suben de forma irregular. Especial cuidado si compras un bajo en contacto con el terreno.
- Por filtración lateral: Entran por muros mal impermeabilizados en contacto con el terreno o desde terrazas, aparecen en sótanos o muros colindantes, suelen tener manchas localizadas e incluso moho.
- Por fugas: Provienen de roturas o fallos en instalaciones (bajante rota, canalón desprendido/obstruido, cubierta que pierde agua). La mancha es más marcada, localizada, puede gotear y cambia de tamaño según llueva o se use la instalación afectada. (Las humedades por condensación suelen afectar al interior de las viviendas)
3. «En el portal no solo cuenta que sea bonito»
Más allá de la estética, el experto recomienda verificar si el portal tiene acceso para personas con movilidad reducida, si hay escalones al entrar o si la puerta es automática. Además, cuestiones como la falta de accesibilidad puede generar derramas en el futuro si un vecino exige adaptaciones legalmente. Por ejemplo, si el ascensor es de los años 80, «en el peor de los casos si hay que cambiarlo entero pues podemos estar hablando de entre 40,000 y 70,000 € de derrama en un edificio de muchas plantas», explica Edu Sanz.
4. El acta de junta te dirá si todo está en regla
El expero recomienda pedir el acta de la junta de vecinos «porque ahí puedes ver si hay derramas aprobadas, que se discute, si hay conflictos, si hay morosos, qué gastos se esperan o si se está hablando de aprobar una derrama importante» y si este es el caso, «puedes y debes negociar con el vendedor para que idealmente la pague él o te reduzca el precio por ese motivo», añade Saz. Además, concluye remarcando «nunca nunca os fiéis de los agentes inmobiliarios. No estoy diciendo que todos sean malos, pero yo en general no me fío, y menos si son de las inmobiliarias franquiciada».