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¡Campeonas del mundo sub-20!: España tumba a Corea del Norte en una épica tanda de penaltis

El futuro de España está en buenas manos: la Rojita es campeona del mundo sub-20. Después de completar un torneo espectacular, la selección española culminó la hazaña arrebatándole la corona a Corea del Norte, hasta ahora vigente campeona, en una épica tanda de penaltis en la que Laia López fue la gran protagonista, con dos paradas de mérito que terminaron por decidir la final.

Más de 120 minutos tuvo que esperar España para cobrarse su venganza de la Copa del Mundo sub-17 que había cedido al combinado norcoreano hace dos años. Lo hizo además de la misma manera en la que había caído en República Dominicana: desde los once metros. La Rojita convirtió todos y la guardameta del Real Madrid, que robó el protagonismo a su homóloga bajo los palos, que había parado todo hasta la tanda, hizo el resto: atajó los lanzamientos de Choe Yon A y Pak Ok I y la selección levantó su segundo título mundial en categoría sub-20.

La final había reunido a las dos últimas campeonas de la categoría, ambas invictas en el torneo después de sumar seis victorias cada una. Los datos, además, asustaban. España llegaba con 21 goles a favor y solo uno en contra; Corea del Norte, defensora del título, con 16 anotados y sin encajar ni uno. Una cita que, además, reabría la vieja herida de 2024 con reencuentros sobre el césped: cinco españolas repetían en el once, y otras ocho en el equipo asiático.

Las diferencias aparecieron antes de que rodara el balón. España combatió los nervios en el túnel con voces y gritos de ánimo; las norcoreanas aguardaron en silencio. Después, cada equipo trasladó su carácter al césped. Corea del Norte instaló su defensa muy lejos de Pak Ju Gyong y dejó a su espalda el único territorio aparentemente fértil.

España trató de conquistarlo con desplazamientos largos y velocidad. Al cuarto de hora, Noe Bejarano dibujó un gran pase entre líneas que dejó a Alba Cerrato frente a Pak Ju Gyong, rápida para salir y detener el remate. La lateral, de regreso al once tras perderse la semifinal por un golpe, dio profundidad al costado derecho, pero la presión asiática fue cerrando el aire a España, que abandonó las bandas y se internó en el embudo central que más convenía a su rival.

Ho Kyong reemplazó inesperadamente a Pak Ok I antes del descanso y necesitó siete minutos para rozar el gol. Un mal cabezazo hacia atrás de Silvia Cristóbal y la indecisión de Laia López dejaron a la recién incorporada sola ante la portería. La guardameta española corrigió el error con una mano salvadora.

España regresó del vestuario con más autoridad, se adueñó del balón y obligó a Corea del Norte a refugiarse alrededor de su área. El conjunto asiático buscó el contragolpe sin éxito, aunque a las jugadoras dirigidas por David Aznar todavía les faltaban sorpresa y precisión en el último pase.

La final despertó después de una hora de cautelas. Jon Il Chong desperdició una ocasión clarísima tras una falta lateral y España respondió con una pared entre Rosalía Domínguez y Cristina Librán que dejó a la primera en un mano a mano ante Pak Ju Gyong. Salió vencedora la portera norcoreana, y comenzó a erigirse en un muro infranqueable.

Pak Ju Gyong volvió a reaccionar cuando una defensora desvió hacia su propia portería un centro de Pau Comendador y, poco después, voló a mano cambiada para sacar de la escuadra un disparo lejano de la delantera española. España había encontrado por fin la llave, pero la portera se empeñaba en cambiar la cerradura.

Corea del Norte llevó hasta el final su resistencia y condujo el partido a una prórroga que apenas alteró el paisaje. El cansancio redujo aún más los espacios y las ocasiones desaparecieron. Solo al borde del cambio de campo encontró España una grieta: Marisa García se plantó sola ante Pak Ju Gyong y volvió a encontrarse con la mejor jugadora de la final.

El equilibrio tampoco se rompió en los últimos 15 minutos y el fantasma de la final sub-17 de 2024 comenzó a sobrevolar Lodz: otro partido encallado y los penaltis esperando al final del camino.

Ho Kyong abrió la tanda y Marisa García respondió. Laia López detuvo el segundo y el cuarto lanzamientos norcoreano. Escondida en su portería durante toda la final, levantó la mano en el mejor momento, cuando España necesitaba sus guantes para consumar la venganza de la final sub-17.

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