Dos aldeas abandonadas de Navarra llevan años a la venta: una conserva una torre fortaleza del siglo XII
:format(jpg)/f.elconfidencial.com%2Foriginal%2F8c5%2F3ea%2F3de%2F8c53ea3de0470bd106e8dccc5d839e6d.jpg)
Las aldeas abandonadas de Navarra también han encontrado su particular escaparate en el mercado inmobiliario. Dos enclaves rurales llevan años buscando nuevo propietario y sobresalen por el patrimonio que aún conservan: uno cuenta con una torre fortaleza del siglo XII y el otro alberga una antigua iglesia vinculada a la Colegiata de Roncesvalles.
España conserva más de 3.000 aldeas abandonadas, pequeños núcleos donde las viviendas vacías y las antiguas construcciones recuerdan una vida rural que terminó desapareciendo. Dentro de este singular mercado aparecen dos propiedades situadas en Navarra y anunciadas en el portal AldeasAbandonadas.com. La primera se localiza a unos 25 minutos de Pamplona, en el valle de Esteribar, y dispone de aproximadamente 350 hectáreas. Está a seis kilómetros del paso del Camino de Santiago y cuenta con 2.600 metros cuadrados de edificabilidad consolidada. En el terreno permanecen siete u ocho construcciones que necesitan rehabilitación, entre ellas una iglesia que perteneció a la Colegiata de Roncesvalles, además de almacenes y corrales. Su precio se sitúa en 1,6 millones de euros.
La segunda propiedad se encuentra en Olagüe, en el valle de Anué, a unos 20 kilómetros de Pamplona. Es el Señorío de Echaide, una finca de unas 160 hectáreas recorrida por el río Mediano y la regata de Leazcue. Hayedos, robledales, pinares y bojedales se extienden por 149 hectáreas, mientras que las 11 restantes corresponden a prados. Su gran reclamo está entre sus construcciones: una torre fortaleza del siglo XII, reconstruida hacia 1950, con unos 200 metros cuadrados repartidos en dos plantas y una terraza con amplias vistas.
Además de la torre medieval, el Señorío de Echaide conserva varias construcciones históricas. A pie de carretera se encuentra un caserío formado por dos edificios de 540 y 370 metros cuadrados, separados por un patio central y declarados de interés histórico-artístico. La propiedad incluye también una antigua ermita de unos 40 metros cuadrados y un pabellón que funcionó como serrería, además de suministro de agua y electricidad. El conjunto salió inicialmente al mercado por tres millones de euros, pero su precio se ha rebajado hasta los 2,25 millones. Aun así, el señorío continúa a la venta, a la espera de un nuevo propietario para una finca que combina patrimonio histórico y un amplio entorno natural a apenas 20 kilómetros de Pamplona.