La Ley de Propiedad Horizontal avisa: esto debes hacer antes de cambiar el suelo de la terraza

A pesar de que muchas personas creen que cambiar el suelo de una terraza parece una decisión completamente privada del propietario, la realidad es que no siempre lo es. En muchas comunidades de vecinos, cualquier actuación que conlleve un cambio en el pavimento exterior necesita de una autorización previa porque aunque la terraza tenga un uso exclusivo por parte de una vivienda, en algunos casos puede considerarse parte de los elementos comunes del edificio.
Estas situaciones están reguladas por la Ley de Propiedad Horizontal, que establece los límites a las reformas que puede realizar cada propietario dentro de su inmueble. El artículo 7.1 permite llevar a cabo modificaciones en la vivienda siempre que no se vea afectada la seguridad del edificio, su estructura, su configuración general o su aspecto exterior, ni se causen perjuicios a los derechos del resto de vecinos. Esto quiere decir que no todas las reformas en terrazas pueden hacerse libremente, y en muchos casos es necesario contar con el visto bueno de la comunidad.
Qué ocurre si quiero cambiar el suelo de la terraza
Renovar el suelo de una terraza no responde solo a una cuestión estética. A veces el propietario quiere algo más moderno o unas baldosas nuevas porque las anteriores se han ido desgastando. Esta intervención puede tener implicaciones más complejas porque puede afectar a elementos del edificio como, por ejemplo, la impermeabilización, los sistemas de desagüe, la cubierta, la fachada o incluso la imagen exterior del inmueble.
Por este motivo, cuando la terraza tiene consideración de elementos común aunque su uso sea privativo, la comunidad puede exigir que cualquier modificación en el pavimento sea aprobado antes de comenzar la obra. En caso de que el vecino lo haga sin tener la autorización, la comunidad puede interpretar que se ha intervenido sobre un elemento común y puede terminar en conflictos vecinales si se cambia la estética del edificio o existe algún daño posterior en otras viviendas.
La Ley de Propiedad Horizontal explica en el apartado a del artículo 9.1 que cada propietario debe respetar las instalaciones generales y los elementos comunes del edificio, ya sean de uso compartido o estén asignados al uso privativo de una vivienda. Esto implica que una terraza no queda totalmente al margen de la comunidad.
Una alternativa en caso de encontrar la negativa de la comunidad de vecinos son los suelos de composite para exterior en formato de losetas modulares. Este tipo de revestimiento se instala mediante piezas encajables que se colocan directamente sobre el pavimento ya existente, lo que facilita la reforma sin necesidad de levantar las baldosas anteriores.