Así es el pequeño pueblo de Castilla y León que vio nacer a Jesús Calleja: dedicado al cultivo del pimiento

Jesús Calleja está a punto de entrar en la historia. El presentador se va a convertir en el tercer español en salir de la atmósfera terrestre. Será este martes cuando el aventurero cumpla uno de sus sueños: visitar el espacio. El lanzamiento de la nave ‘Blue Sheperd’ se podrá seguir en directo en un especial en Telecinco.
Antes de viajar a Estados Unidos, fue a despedirse de sus padres. «Yo, porque seas feliz, lo que sea», reconoció su madre María. Calleja, antes de ser conocido por recorrerse prácticamente todo el mundo o superar retos tan complicados como ascender el Everest, era un joven que nació en un pequeño pueblo de Castilla y León.
Fresno de la Vega, el pueblo de Jesús Calleja
El origen de Fresno de la Vega apunto a la época romana. Su presencia se puede evidenciar debido a la aparición de algunos vestigios en el territorio. De hecho, han aparecido algunas tégulas (tejas de terracota), monedas y otro tipo de materiales por sus valles. La localidad está situada en la ribera izquierda del río Esla. Cuenta con una población de poco más de 450 habitantes, según los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE).
El pequeño municipio es un destino perfecto para los amantes de la naturaleza y del senderismo, pero también un lugar al que se puede recurrir para disfrutar de unos días de paz y tranquilidad. Uno de los lugares que se debe descubrir recorriendo sus calles es la iglesia de San Miguel.
Una de las particularidades de este edificio religioso es que desde cualquier parte del valle se puede observar la impresionante torre de ladrillo rojo que tiene su campanario. Además, Fresno de la Vega destaca por el cultivo del pimiento de cuatro morros. Es más, se ha convertido en uno de los emblemas de este pueblo.
Desde 1984 encontramos en sus tierras este producto de color brillante y gran tamaño. Tal es su relevancia que tiene su propia celebración: la Feria del Pimiento de Fresno de la Vega, declarada de Interés Comarcal. Se celebra a finales de septiembre, coincidiendo con el último fin de semana de ese mes. Durante dos días los productores exponen en las calles sus pimientos para que todo los visitantes se puedan llevar a casa los mejores ejemplares.