Salud

¿Tu pareja es demasiado distante e independiente?

Hay personas a las que les cuesta establecer relaciones afectivas profundas y duraderas, especialmente las relaciones de pareja. Se muestran distantes, les cuesta expresar sus emociones y son excesivamente independientes. Cuando esto ocurre, es probable que se deba a lo que se conoce como ‘apego evitativo’, un trastorno del apego que suele tener su raíz en la infancia y que puede llegar a dificultar muchas las relaciones en la edad adulta. La psicóloga Inés Valderrábano, del Instituto Cláritas, nos explica en qué consiste este trastorno y cómo puede tratarse.

¿Qué significa tener un apego evitativo?

El sistema de apego nos ayuda, desde pequeños a conocer el mundo que nos rodea, y cómo es o no de confiable, y en quién podemos confiar y en quién no, “nos avisa de lo ‘confiable’ que es lo de fuera, y de las capacidades que tenemos dentro para enfrentarnos a este mundo”, pero no porque nadie nos lo haya dicho, sino porque nuestra experiencia con las figuras de apego, que son sobre todo nuestros padres.

Lo que han aprendido inconscientemente las personas con apego evitativo es que, como apunta Inés Valderrábano, “el mundo no es del todo confiable, y que deben guardarse las cosas para ellos mismos, ya que pueden hacerles daño”. Esto hace que las personas con este tipo de trastorno del apego “no expresen las emociones, les cueste hablar de sus preocupaciones y de sus miedos. En muchas ocasiones la base está en que no aceptan depender emocionalmente del otro”. Esto condiciones mucho la manera que estas personas tienen de relacionarse con el mundo.

¿Cómo afecta a las relaciones?

El no querer depender emocionalmente de nadie afecta a todas las relaciones en general, “ya sean de amistad, familiares, laborales o de pareja”, pero se hace más difícil y evidente a medida que las relaciones se alargan en el tiempo. Así, como explica Valderrábano, “podemos encontrarnos a un amigo que evita hablar de sus emociones, les quita hierro, o a un compañero de trabajo que no cuenta con nadie y prefiere trabajar siempre solo”.

Esto, en lo relativo a la pareja se traduce en “relaciones marcadas por mucha independencia, donde se le da un gran valor a la autonomía, a hacer cosas a solas y se evita la intimidad. Se incomodan con el exceso de acercamiento y tienden a ponerse a la defensiva cuando se sienten invadidos por el otro”.

“Es importante que las parejas entiendan la forma de relacionarse de estas personas, que no es que no quieran ser más cariñosos, es que no pueden”

Al principio, los compañeros de las personas con apego evitativo creen simplemente que son “poco cariñosas o frías, pero no es hasta que se avanza en la relación cuando las diferencias se comienzan a hacer más grandes. Estas conductas de querer estar dentro de la relación y a la vez fuera, a las parejas les genera mucha inseguridad e incertidumbre, ya que sienten que la pareja no busca intimidad ni siente ningún tipo de compromiso con la relación”. Sin embargo, no es que las personas con apego evitativo no quieran ser queridas, “sino que se encuentran divididos, porque, por un lado, quieren ser amados y entregarse en la pareja, pero, por otro lado, no son capaces de dejarse llevar y soltar el control sobre sí mismos. Estas personas han asumido desde el principio que no pueden contar con el cariño de nadie y que deben distanciarse del otro”, explica Inés.

¿Cómo se trata el apego evitativo?

Si una persona con apego evitativo quiere cambiar, quiere que sus relaciones de pareja mejoren o directamente funcionen, puede hacerlo con ayuda psicológica, pues, como explica Inés Valderrábano, “el apego no es estático, se va modulando con las cosas y las personas que nos vamos encontrando en la vida. Para conseguirlo, es importante que la persona con este tipo de apego sienta que algo no está bien, que quiera entender su forma de relacionarse y busque activamente encontrar respuestas y trabajar”. Es decir, que sea consciente del problema, que quiera ponerle remedio y busque ayuda profesional.

“Querer forzar que su pareja se relacione de forma más sana con ella, no va a ayudar, al contrario»

El trabajo terapéutico consistirá, principalmente, en buscar la raíz del problema, que generalmente tiene origen en la niñez, “para este trabajo es imprescindible una ‘vuelta a la infancia’, revisitar nuestra historia y darle un sentido distinto, donde se cuestione si el mundo exterior es realmente tan peligroso como nos han enseñado. Se irá enseñando que se puede establecer una relación segura con el mundo y consigo mismo, siempre a través de la relación con el terapeuta. En esta relación, se irá aprendiendo a que el otro puede estar disponible para nuestras emociones, y que podemos expresárselas, porque encontraremos a una persona que las acoge y nos enseña a nombrarlas, diferenciarlas y gestionarlas”.

Y las parejas de las personas con apego evitativo, ¿pueden hacer algo, o simplemente esperar? Según Inés hacer mucho, pero, sobre todo, ser comprensivos, pues “es importante que las parejas entiendan la forma de relacionarse de estas personas, que comprendan que no es que no quieran ser más cariñosos, es que no pueden. Muchas veces conocer la historia y saber de dónde viene les da a las parejas una información muy valiosa y les ayuda a mirarlos con bondad y cariño, algo que desde luego necesitan”, asegura.

Una vez comprendida la situación, vendrá una parte no menos difícil, la de ser paciente, “no presionar. Aunque sea incómodo para la pareja, el querer forzar que su pareja se relacione de forma más sana con ella, no va a ayudar. Al contrario, esa presión ejercerá una fuerza mayor que hará que la persona con apego evitativo salga corriendo de otra relación y, sin duda, se le reafirme otra vez que no se puede uno fiar de nadie”. Y es que, con ayuda adecuada “todo se ve distinto y casi todo se puede solucionar”.

Mostrar más

Deja una respuesta

Botón volver arriba