Salud

Todo lo que tienes que saber para prepararte para una colonoscopia

La colonoscopia es una prueba fundamental para detectar el cáncer de colon, actualmente el más común en nuestro país. Por ello, se recomienda que todos los adultos sin antecedentes comiencen a realizárselas a los 50 años de edad y se la repitan cada 10 años.

Además, también se emplea para el diagnóstico de otras patologías intestinales como la diverticulitis y la diverticulosis o para descartar otras causas en los cuadros clínicos compatibles con el síndrome del intestino irritable.

Antes de la prueba

La colonoscopia solía ser una prueba mucho más invasiva y molesta de lo que es hoy en día, motivo por el que muchas personas aún se muestran reticentes a someterse a ella. Aún así, sí que es cierto que requiere una cierta preparación previa.

Tal y como explica la Sociedad Española de Endoscopia Digestiva (SEED), antes de la colonoscopia el médico entrega al paciente un consentimiento informado, que éste deberá leer y devolver cumplimentado y firmado el día de la prueba.

Durante unos días antes de la prueba, la persona deberá seguir una dieta baja en residuos, lo que supone evitar alimentos ricos en fibra (ensaladas, verduras, legumbres, patatas, arroz, frutas), carnes o pescados en salsa, embutidos, lácteos y grasas. Se permiten otros como caldos, zumos colados, pasta, huevos, infusiones, café, carne, pescados hervidos o a la plancha, quesos duros, bebidas sin gas o pan tostado no integral.

El siguiente paso, tal y como indicará el médico, será tomar las soluciones de evacuación para garantizar la correcta limpieza del colon, y mantenerse en ayunas durante unas horas antes (no ingiriendo nada, ni siquiera agua, al menos dos horas antes del procedimiento)

También, desde el organismo señalan que, debido a que es una prueba que se practica con sedación, todos los pacientes que se sometan a ella deberán acudir acompañados de un adulto y es posible que haya que modificar las pautas de ciertos medicamentos que se tomen de forma habitual, como anticoagulantes o antiagregantes.

Por último, el paciente tendrá que acudir a la cita con ropa cómoda y sin maquillaje, joyas, prótesis dentales, objetos de valor o dispositivos metálicos, e informar al personal si lleva otras prótesis como marcapasos.

En el hospital

Una vez en la unidad, el personal proporcionará a la persona ropa quirúrgica. El paciente deberá quedar desnudo de cintura para abajo, llevando únicamente estas prendas.

En tales condiciones, el paciente se tumba estirado en una camilla y el personal podrá administrarle oxígeno, le colocará una vía intravenosa y le monitorizará las constantes vitales.

Será entonces cuando los profesionales proporcionen la sedación al paciente y practiquen la exploración.

Después de la prueba

Tras la prueba también hay algunos pasos que deberán seguirse. Específicamente, el paciente no podrá conducir, realizar actividad física exigente ni actividades peligrosas o que conlleven gran responsabilidad durante las doce horas siguientes.

Del mismo modo, deberá rehidratarse evitando bebidas con gas o alcohol, y estar atento ante ciertos síntomas (fiebre, dolor intenso o sangrado importante por el ano), que serán motivo de acudir a urgencias.

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