Salud

Qué es la milia, cómo puede afectar a tu rostro y sus diferencias con el acné

Las marcas que deja el acné en nuestro rostro (y también en el cuerpo) son fácilmente identificables, por las molestias que provocan, las rojeces que muestran y la inflamación que se deriva de ellas. Sin embargo, existen otro tipo de granitos, similares en apariencia pero indoloros e imposibles de aplastar, que resultan antiestéticos y que se denominan ‘milium’ o ‘milia’.

Con la ayuda de seis expertas en el cuidado y la salud de la piel, vamos a desentrañar el origen y el tratamiento para este tipo de problema cutáneo, desconocido para la mayoría de la población.

¿Qué son los milia?

Los milia son una especie de puntos blancos muy pequeños, que no duelen ni tampoco resultan molestos, aunque sí son antiestéticos. Cuando intentas reventarlos, no es posible como sí sucede en el caso del acné, puesto que en este caso no sale nada de su interior.

Como explica la cosmetóloga y directora técnica de Perricone MD, Raquel González, «se trata de pequeños quistes hechos de queratina. La queratina es una proteína que se aloja en la capa más superficial de la piel, llamada estrato córneo, que forma el cabello, las uñas y la piel».

¿Y cuándo hacen su aparición estos granitos diminutos? Según continúa explicando la experta, «aparecen cuando la piel crece en exceso sobre un poro, y los restos de piel e incluso algo de grasa quedan atrapados bajo la superficie».

Diferencias entre los milia y el acné

Los granitos blancos de los que hablamos, pueden manifestarse en cualquier parte del cuerpo, aunque lo más habitual es encontrarlos en el contorno de los ojos, las mejillas y la nariz.

Bella Hurtado, directora técnica de la firma cosmética Boutijour, comenta la primera gran diferencia entre los milia y el acné: «en estos granitos de los que hablamos no suele presentarse inflamación, Tampoco existe infección como tal. En ellos no se hace visible la rojez como en el acné, ni existe una molestia más allá de su manifestación antiestética».

Una manera infalible de distinguir los milia del acné nos la traslada Elisabeth San Gregorio, directora técnica de Medik8. «El hecho de que al presionar no salga nada de su interior, como sucede por ejemplo con un punto negro o una espinilla, es un signo inequívoco de que se trata de una milia».

En este caso, continúa la experta en problemas de la piel, «la bola blanca queda aprisionada por un cúmulo de piel queratinizada que no tiene un punto de salida como tal, y hace que sea superresistente. En estos casos, es mejor no forzar, puesto que no veremos resultados y podemos producir lesiones en la piel«.

¿Quién es más propenso a mostrar milia?

«Estas protuberancias blancas pueden ocurrirle a casi cualquier persona, independientemente de la edad o el tipo de piel, aunque diremos que son más frecuentes en las personas que padecen daño solar crónico«, comenta la cosmetóloga y biotecnóloga de Byoode Sonia Ferreiro.

Especialmente curioso resulta el dato revelado por la experta, que hace referencia a que la milia no entiende de edad «puesto que puede aparecer en cualquier momento, desde bebés hasta personas adultas«. En algunos casos, su presencia es genética.

En este particular, la cosmetóloga de Perricone MD, Raquel González, añade que aunque puedan presentarse sin una causa aparente, «las milias son más frecuentes en aquellas personas que tienen ciertas afecciones de la piel como la rosácea. Hay que tener especial cuidado porque existen productos para el cuidado de la piel, así como maquillajes, que obstruyen los poros y causan la acumulación previa».

Un consejo eficaz, de parte de la experta en cosmética de Purenichelab.com, Marta Agustí, pasa por «tener cuidado de no aplicar demasiada cantidad de crema para el contorno de los ojos», puesto que esta circunstancia predispone en mayor medida a la aparición de milia. Y añade: «no se debe aplicar nunca más del tamaño de un grano de arroz para ambos ojos».

Así se tratan los milia

Aunque estos granitos diminutos parecen un punto blanco normal, resultan difíciles de eliminar. Estefanía Nieto, directora técnica de la firma cosmética Omorovicza, explica que «el tratamiento requiere de mucha constancia a base de tratamientos. Además, puede hacerse necesario el uso de una herramienta especial que abre la superficie de la piel para sacar el núcleo blanco, y que debe llevarse a cabo siempre en sitios especializados».

Respecto al tratamiento más indicado, Elisabeth San Gregorio destaca «ingredientes como los retinoides y los hidroxiácidos, que contribuyen a una correcta seborregulación de grasa, minimizando la obstrucción».

Estefanía Nieto, desde Omorovicza, concluye con un consejo importante que hace referencia a la tentación de quitar los milia en casa: «Si no se hace con cuidado, podemos lesionar la piel. Eso sí, cuando no se extirpan, algo habitual en quienes los tienen, o se hace de manera incorrecta, se puede desarrollar una infección por la herida que se haya provocado».

Como conclusión, Nieto aconseja: «Siempre se hace necesario acudir a un experto, y también tener paciencia para que activos como el retinol o los exfoliantes físicos granulados cumplan con su misión y hagan efecto».

¿Quieres recibir los mejores contenidos para cuidar tu salud y sentirte bien? Apúntate a nuestra nueva newsletter.

Mostrar más

Deja una respuesta

Botón volver arriba