Madrid tendrá un plan contra la violencia sexual: más vigilancia del ocio nocturno, prevención y talleres para hombres

Reforzar la prevención, y mejorar la atención y la protección de las víctimas son los ejes en los que se fundamenta el plan específico contra la violencia sexual para la Comunidad de Madrid presentado este lunes. La Delegación del Gobierno dio a conocer ayer una estrategia articulada en 20 medidas para actuar sobre el volumen de denuncias por abuso y violaciones de los últimos años. Entre las acciones se incluye habilitar más puntos violeta en espacios de riesgo, reducir la lista de espera para acceder a recursos y activar campañas de información, con cursos y en redes sociales. Estas actuaciones se adaptan a las singularidades de la región como el alto volumen de casos de abusos y violaciones, la concurrencia de grandes eventos y el ocio nocturno, la relevancia de los entornos digitales en la capital y la necesidad de articular mecanismos de coordinación con el resto de administraciones.
Durante 2025, en la Comunidad de Madrid se registraron 3.149 denuncias relacionadas con delitos contra la libertad sexual, de este total, 685 fueron violaciones. Esta última cifra se ha incrementado un 86% en los últimos ocho años. Estos datos «reflejan una mayor sensibilización y confianza de las mujeres en nuestras instituciones, pero también persiste una terrible cifra de hechos que nos obliga a todas y todos a ser conscientes de la obligación que tenemos por delante», ha remarcado el delegado del Gobierno, Francisco Martín.
El último informe sobre delitos contra la libertad sexual en España sitúa a Madrid como la segunda provincia con más delitos de índole sexual, donde el 85% de las víctimas son mujeres, un 32,5% menores de edad, y el 95,4% de los detenidos por estas infracciones penales son hombres. «Hay que reducir el impacto de la violencia sexual en Madrid. Solo aunando objetivos y esfuerzo podremos ser eficaces ante un desafío tan complejo», ha señalado Martín. Las líneas de actuación contempladas en la estrategia se deberán definir en acciones concretas. Así, a medida que se vayan definiendo por las administraciones participantes se irá dotando el plan de un presupuesto.
Entre las medidas de protección se contempla lanzar campañas públicas sobre consentimiento, violencia sexual, acoso, violencia sexual digital, apps de citas, difusión no consentida de contenidos íntimos y rechazo del negacionismo de la violencia machista, adaptadas a jóvenes, familias y población general. Asimismo, se realizarán actuaciones en redes sociales «que disputen discursos de normalización de la violencia sexual, la misoginia, la discriminación por razón de sexo y la banalización del consentimiento». Entre los puntos se contempla realizar cursos sobre igualdad en centros educativos y diseñar talleres en los ayuntamientos para jóvenes sobre nuevas masculinidades donde tratar asuntos como la sexualidad, el poder, el consentimiento, la pornografía, la presión grupal, la corresponsabilidad y el rechazo de la violencia.
Dentro de este paquete de acciones también se promoverá «el cumplimiento por parte de la Inspección de Trabajo de protocolos de acoso sexual y por razón de sexo, con acciones sobre acoso digital, canales internos de denuncia y protección frente a represalias» en los entornos laborales de la Comunidad de Madrid. Por otro lado, se acordarán acciones conjuntas con el sector del ocio nocturno para habilitar puntos violeta en espacios considerados de riesgo, como festivales, grandes eventos, campus, transporte, zonas turísticas y municipios con alta concentración de visitantes y jóvenes.
En paralelo, la estrategia persigue mejorar la coordinación entre las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y las policías locales, así como incidir en su capacitación y formación en esta materia. Asimismo, se expone la necesidad de homogeneizar el proceso de recogida, custodia, análisis y conservación de muestras en los casos de violencia sexual.
Junto a estas actuaciones, se contempla mejorar la red de atención a las víctimas. Para ello, se propone reforzar los recursos especializados como los centros de crisis 24 horas y los recursos psicológicos, entre otros, reduciendo la lista de espera de acceso. En el plan también se remarca la necesidad de asegurar «que toda víctima de violencia sexual recibe, desde su primer contacto con cualquier servicio público, información clara, acompañamiento y derivación inmediata a los recursos disponibles de asistencia jurídica gratuita y especializada». Asimismo, la estrategia pone el foco en el acompañamiento continuo de la víctima con recursos psicológicos, jurídicos, sanitarios, laborales, educativos y sociales, así como reforzar la coordinación entre administraciones y agentes implicados para evitar la repetición innecesaria del relato.
Las medidas adaptan el Plan Estratégico para la Prevención de las Violencias Sexuales 2023-2027 del Ministerio del Interior a las particularidades de Madrid. Durante la elaboración de esta estrategia, se han tenido en cuenta las singularidades como la amplia oferta de ocio nocturno todo el año, la celebración de grandes eventos, poniendo el foco en la capital y el área metropolitana. Las líneas de actuación establecidas también obedecen a la relevancia de los entornos digitales en la región y «la existencia de recursos especializados autonómicos y municipales que requieren mayor integración operativa».