Las siete cosas que están prohibidas en tu casa y por las que podrían multarte

Cualquier persona que piense en una multa suele relacionarlo con un coche mal aparcado, un exceso de velocidad o tirar basura en la calle. Sin embargo, hay acciones mucho más cotidianas que pueden salir igual de caras… y ocurren dentro de la propia casa: dejar el perro solo, tirar las toallitas por el váter, abandonar un sofá en la calle o invitar a amigos a la piscina de la urbanización. Algunas están reguladas por leyes estatales, ordenanzas municipales o normas de la propia comunidad de vecinos.
1. Tirar toallitas o productos químicos por el inodoro
Puede parecer un gesto sin importancia, pero las toallitas húmedas son uno de los grandes enemigos de las redes de saneamiento. Al no deshacerse como el papel higiénico, provocan atascos y averías que terminan afectando tanto al alcantarillado como al medio ambiente. Por ello, algunos ayuntamientos ya contemplan sanciones para quienes las arrojen al WC.
2. Dejar a las mascotas solas mucho tiempo
La Ley de Protección Animal establece límites sobre el tiempo que un animal puede permanecer sin supervisión. En el caso de los perros, no deberían quedarse solos más de 24 horas consecutivas, mientras que para el resto de animales de compañía el límite general es de tres días.
Además, la normativa contempla restricciones para la tenencia de un elevado número de animales en una vivienda, pudiendo ser necesaria una autorización administrativa en determinados casos. Las infracciones pueden conllevar multas de entre 500 y 10.000 euros, aunque las sanciones aumentan cuando existe abandono o riesgo para el bienestar del animal.
3. Hacer demasiado ruido durante la noche
Que estés en tu casa no significa que puedas hacer todo el ruido que quieras. Cada municipio establece sus propios horarios de descanso y los límites máximos de ruido permitidos. Lo habitual es que las restricciones comiencen alrededor de las 21.00 o las 22.00 horas y se prolonguen hasta primera hora de la mañana. Cuando se superan los niveles permitidos y se altera el descanso vecinal, las multas pueden llegar a los 3.000 euros.
4. Abandonar muebles o electrodomésticos en la calle
Muchas personas dejan junto al contender de la basura algún mueble o electrodoméstico que quiere tirar. Los ayuntamiento cuentan con servicios específicos de recogida y puntos limpios donde depositar este tipo de residuos. Sin embargo, muchas personas lo hacen fuera de los días autorizados. Ignorar estas normas puede acarrear sanciones de hasta 1.500 euros, dependiendo de la ordenanza municipal.
5. Llevar invitados a la piscina comunitaria
Con la llegada del verano es habitual invitar a familiares o amigos a la piscina de la urbanización. Sin embargo, no todas las comunidades lo permiten. Los estatutos de la comunidad pueden limitar el acceso a personas ajenas a la finca o establecer determinadas condiciones para los invitados. Incumplir estas normas puede implicar restricciones de uso e incluso otras medidas previstas por la comunidad de propietarios.
6. Subarrendar la vivienda sin permiso del propietario
Si vives de alquiler y estás pensando en subarrendar una habitación para compartir gastos, conviene revisar antes el contrato. La Ley de Arrendamientos Urbanos establece que necesita, con carácter general, el consentimiento del propietario cuando así lo exige el contrato. De lo contrario, el arrendador puede solicitar la resolución del alquiler.
7. Hacer obras sin los permisos necesarios
Cambiar el baño, tirar un tabique o cerrar una terraza no siempre es tan sencillo como contratar a un albañil y empezar la reforma. Muchas obras requieren una licencia o una comunicación previa al ayuntamiento. Y realizar estos trabajos sin autorización puede traducirse en sanciones que pueden oscilar entre los 600 y los 6.000 euros. Además, si la reforma afecta a elementos comunes del edificio, también pueden surgir problemas con la comunidad de vecinos.