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Las nuevas normas urbanísticas del Ayuntamiento de Madrid entran en vigor

El Boletín Oficial de la Comunidad de Madrid (BOCM) ha publicado esta semana las normas urbanísticas de Madrid, que actualizan el Plan General de Ordenación Urbana de 1997.

Entre las principales novedades, la ley limita la proliferación de las cocinas fantasma, prohíbe los minipisos e impulsa hasta diez desarrollos a lo ancho y largo de la capital.

Tal y como informa el propio consistorio capitalino, la nueva norma da luz verde a diez desarrollos urbanísticos que harán crecer la ciudad hasta en 56 millones de metros cuadrados en los próximos años, una superficie superior a ciudades como Salamanca, Santander, Alcobendas o Móstoles.

Madrid Nuevo Norte, los Desarrollos del Sureste (integrados por los barrios Valdecarros, Los Berrocales, Los Ahijones, Los Cerros y el Cañaveral), La Solana de Valdebebas, la Operación Campamento, la Antigua Cárcel de Carabanchel y la Ribera del Calderón son algunos de los nuevos proyectos.

Posteriormente, llegará el turno de desarrollos como Madrid Nuevo Sur (El Abroñigal) y Nueva Centralidad del Este. Estos doce ámbitos permitirán sumar a la ciudad 204.000 viviendas, buena parte de ellas, protegidas, según fuentes del Palacio de Cibeles.

Nuevo PGOU

Según el Ayuntamiento, esta adaptación puntual de las normas urbanísticas permite actualizar la normativa a los cambios producidos, tanto sociales y económicos como legislativos y tecnológicos. Son el prólogo que permitirá trabajar en el nuevo PGOU, dice el Consistorio.

Una de las principales novedades es que se incorpora un programa mínimo de vivienda para adecuarla a la realidad actual, por lo que las nuevas viviendas de la capital ya no pueden ser inferiores a 40 m2, desplazando a la Orden Ministerial de 1944 de aplicación hasta el momento.

Además, las terrazas y los cuartos de instalaciones en plantas de piso no computarán a efectos de edificabilidad, potenciando los balcones y balconadas tanto en las construcciones nuevas como en las existentes.

También se mejora la regulación de las zonas comunitarias y los tendederos, así como de los trasteros, que tampoco computarán a efectos de edificabilidad.

Se facilita también la transformación de local a vivienda para facilitar el empleo de locales abandonados y garantizar que las viviendas resultantes respeten las condiciones de habitabilidad, confort, seguridad, accesibilidad y salubridad exigibles a las viviendas de nueva construcción.

‘Coliving’ y ‘cohousing’

La nueva norma recoge también conceptos como el coliving y el cohousing. En el primer caso, se crean las condiciones para la convivencia entre los residentes mediante una importante dotación de espacios comunes, con la correlativa reducción de las unidades de alojamiento privativas de las viviendas. Éstas no podrán ser inferiores a 15 m2 para una persona, ni a 10 m2 por persona cuando esté prevista para más de una persona.

En el segundo, los espacios comunes aumentan hasta abarcar todas las zonas de estancia y ocio. La superficie mínima de la vivienda será en este caso de 30 m2, compensando el resto hasta los 40 m2 con las zonas comunitarias.

La renovación de las normas introduce un nuevo parámetro urbanístico: el ‘factor verde’. El objetivo que persigue es mejorar la sostenibilidad ambiental mediante el aumento de la superficie vegetal total en la edificación a través de cubiertas y fachadas verdes y, en el espacio libre de parcela, fomentar la plantación de arbolado y el ajardinamiento.

Los elementos de producción de energía sostenible o elementos constructivos de mejora de la eficiencia, así como los cuartos para guardar vehículos de movilidad sostenible como las bicicletas no computarán a efectos de edificabilidad, y se contempla que a mayor superficie ‘vegetal’ se aplicará un factor verde que permitirá optimizar el espacio libre de parcela.

La prioridad del Ayuntamiento es implantar aquellas dotaciones que necesitan los barrios. Para eso, se flexibilizan los usos y se simplifica la implantación de equipamientos dotacionales básicos y singulares de forma inmediata.

De igual forma, se permite el destino transitorio de solares por un plazo máximo de cuatro años para que se puedan dedicar a zonas de esparcimiento y a la mejora del paisaje urbano hasta que se construya el dotacional previsto.

Viviendas tuteladas

Una de las mayores novedades es que se posibilita construir viviendas tuteladas y viviendas de integración social en suelos dotacionales, dirigidas a colectivos con necesidades específicas.

Además, el Ayuntamiento dará respuesta a los retos que se plantean en cuanto a nuevas industrias y actividades, tal y como han trasladado.

En cuanto a las cocinas agrupadas, se prioriza su implantación en polígonos industriales y se limita su actividad en zonas residenciales, al igual que ocurre con el uso almacenaje con reparto a domicilio y la logística.

Así, se limita su implantación en ámbitos residenciales a locales de uso industrial con un máximo de 350 metros cuadrados, con la obligación de que tengan en el interior del establecimiento las zonas de espera, carga y descarga y estancia de los transportistas. El máximo de cocinas permitidas será de ocho. Además, se exigirá un estudio de movilidad para conocer el impacto que tendrá en la zona.

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