Noticias locales

La noche más larga de Metro por el cambio de fase de obras en la L6: «Es un reto abrir y cerrar en el mismo momento»

Metro de Madrid tiene a punto la apertura de la línea 6 (L6) entre Méndez Álvaro y Moncloa: será realidad este sábado tras casi 100 días –desde el pasado 31 de mayo– de obras. A la vez, la empresa pública ultima la clausura del tramo de Legazpi a Moncloa (arco este) para ejecutar la misma operación de renovación. Y este cambio de fase conlleva una gran complejidad para los técnicos de la compañía ferroviaria madrileña y para los 2.000 operarios involucrados en el proyecto de modernización de la circular en el que la Comunidad ha invertido 129 millones de euros.

«Esta noche es fundamental, es un reto porque no lo hemos hecho nunca«, ha confesado Elisa Guzmán Pérez-Pons, responsable de servicio de superestructura de vía de Metro de Madrid. «Cerrar en un mismo momento un tramo de una línea y abrir el otro tiene muchas implicaciones operativas», ha añadido.

«Va a ser una noche larga para todos», ha augurado la responsable de la empresa pública, que ha destacado que una de las particularidades «más potentes» a tener en cuenta en las próximas horas es la que supone el cambio de tensión de la catenaria de la línea, que ha pasado de una potencia de 600 voltios a 1.500 en el tramo ya modernizado.

Esta transformación es tan solo una de las que este viernes ha podido ver el consejero de Transportes, Jorge Rodrigo, durante la visita que ha realizado al tramo renovado junto al consejero delegado de Metro, Ignacio Vázquez, y otros jefes operativos de la empresa pública como Elisa Guzmán y representantes de las empresas adjudicatarias de las obras. «Lo tenemos preparado al milímetro y espero que no exista ningún problema para que cerremos uno de los arcos y tengamos la oportunidad de utilizar ya el otro nuevo arco», ha expresado Rodrigo, sin obviar que la próxima noche es «un momento delicado en todos los sentidos».

El titular de Transportes ha recorrido el tramo de las estaciones de Oporto y Plaza Elíptica y ha podido ver de primera mano, además de los cambios en la catenaria, las nuevas vías que se han instalado, así como la plataforma hormigonada y los refuerzos de andén. En total, se han instalado 44 kilómetros de carriles y se han retirado unos 14.000 metros cúbicos de balasto, que son las piedras sobre las que se asentaban los antiguos rieles. Ese ‘suelo’ de grava ha sido sustituido por placas de hormigón que permitirán trayectos más cómodos y rápidos para los viajeros del Metro de Metro. También se han instalado unos 1.700 pilares metálicos bajo los andenes para colocar, en los próximos meses, las puertas acristaladas que aumentarán la seguridad del trazado.

«Hemos hecho una gran inversión», ha incidido Jorge Rodrigo, que una vez más ha trasladado que estas obras forman parte del proyecto para automatizar la L6 y que a partir de 2027 puedan circular por ella los trenes sin conductor que ya ha encargado Metro de Madrid. El consejero ha pedido disculpas por las molestias que van a causar a los viajeros las obras de mejora que se van a llevar a cabo entre Legazpi y Moncloa -desde este sábado y hasta final de año- y ha recordado que junto a la EMT se ha habilitado un dispositivo especial con 60 autobuses para suplir el servicio de metro en el arco este de la línea circular, la más usada de la red con una media de 420.000 usuarios diarios.

Mostrar más
Botón volver arriba