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Isabel Díaz Ayuso, la líder forjada en cuatro años que alcanzó la mayoría absoluta

Hace algo más de cuatro años, muy pocos conocían a Isabel Díaz Ayuso (Madrid, 1978). Dentro del PP madrileño había desempeñado varios cargos y había sido diputada regional y parte del Ejecutivo de la Puerta del Sol en puestos intermedios, pero su designación como candidata del PP a la Presidencia de la Comunidad de Madrid en 2019 pilló a muchos por sorpresa. La pandemia, primero, y el conflicto interno que sufrió el PP en 2022, después, contribuyeron a forjar a una política con un estilo muy particular y perfectamente reconocible que levanta intensas pasiones, de derecha a izquierda, y que este domingo consiguió su primera mayoría absoluta.

Tras lograr 71 escaños de la Asamblea de Madrid, Díaz Ayuso se ha anotado en un tiempo exprés una gran victoria para añadir a su CV político y entrar al olimpo del PP madrileño, donde habitan las amplias mayorías que en el pasado consiguieron José María Álvarez del Manzano, Alberto Ruiz Gallardón y Esperanza Aguirre.

Madrileña de Chamberí, Díaz Ayuso empezó a coquetear con la política mientras estudiaba en la Facultad de Ciencias de la Información de la Complutense, donde cursó Periodismo, a través de asociaciones de estudiantes. Acabó afiliándose al PP a principios de este siglo y una de las primeras cosas que hizo al recibir el carné fue hacer campaña por María San Gil en el País Vasco cuando se presentó a lendakari.

Las primeras elecciones a las que concurrió no las ganó. De hecho, no fue ni la lista más votada, pero tras más de dos meses de intensas negociaciones a tres bandas entre PP, Cs y Vox fue investida presidenta regional a mediados de agosto de 2019. Gobernar la primera coalición de la historia de la Comunidad, que se remonta 40 años atrás, no fue fácil para una Díaz Ayuso primeriza en la tarea de dirección del gabinete y el estallido de la pandemia, en marzo de 2020, empeoró la coyuntura.

Su relación con Cs nunca terminó de engrasar y la sombra de una moción de censura le llevó, en marzo de 2021, a convocar elecciones anticipadas. Un órdago político en toda regla que le permitió, en los comicios del 4-M, librarse de su socio, que incluso quedó fuera de la Asamblea, y más que duplicar sus escaños hasta situarse a cuatro de la mayoría absoluta. Fue su primera gran victoria y para entonces Isabel Díaz Ayuso ya era una política consolidada, conocida en todo Madrid, en el resto de España e, incluso, en otros países de Europa y de lejanas latitudes.

¿Cómo pasó de ser casi una desconocida a una esperanza de la derecha española en apenas dos años? Posiblemente fue un cúmulo de circunstancias, pero quizás las que más contribuyeron fueron el aperturismo económico que practicó durante la pandemia, con horarios y normas en general más flexibles que en el resto del país, y su estrategia de confrontar por sistema con el Gobierno de Pedro Sánchez, en torno al que giran prácticamente todas sus intervenciones públicas.

La ‘confirmación’ como líder política a la que tener en cuenta le llegó en febrero de 2022, cuando chocó frontalmente con el expresidente nacional del PP, el que había sido su valedor, por la comisión que cobró su hermano de una compra de mascarillas que hizo la Comunidad en lo peor de la pandemia. Aquel episodio acabó con Casado fuera del tablero y con Díaz Ayuso convirtiéndose en ‘baronesa’ de los ‘populares’ madrileños unos meses después, un liderazgo orgánico que Casado y Teodoro García Egea le habían negado y que Alberto Núñez Feijóo le concedió un mes y medio después de aterrizar en Génova.

Punto, set y partido de la presidenta madrileña, que desde que ejerce como presidenta del partido ha depurado a los ‘casadistas’ y ha promocionado a su núcleo de confianza, con el secretario general Alfonso Serrano como máxima expresión. En este tiempo, Anticorrupción y la Fiscalía Europea, los dos ministerios públicos que investigaban el contrato de mascarillas en el centro de la polémica, han archivado sus pesquisas y la proyección de la presidenta madrileña ha seguido al alza.

Este domingo, la dirigente madrileña le metió una velocidad más a su meteórica carrera. Ansiaba una mayoría absoluta para tener un gobierno monocolor -para gestionar «con las manos libres», según sus propias palabras- y lo ha conseguido. Y de qué manera. El PP pasó el 28-M de 65 diputados a 71, tres por encima de la mayoría absoluta. Las dimensiones de la victoria, además, encumbran a Díaz Ayuso al nivel de la última mayoría absoluta de Aguirre al frente de la Comunidad, allá por 2011, cuando consiguió 72 escaños.

La líder de los ‘populares’ rehúye ser calificada como ‘fenómeno político’, pero hasta Miguel Ángel Rodríguez, su jefe de gabinete desde enero de 2020 y uno de sus colaboradores más estrechos, se refiere a ella como «un animal político» que tiene «la mejor intuición». «La valiente ha conseguido mayoría absoluta», escribió en sus redes Rodríguez cuando el escrutinio no dejaba lugar a dudas del ascenso de Díaz Ayuso, recordando que hace tan solo (una eternidad) de cuatro años las encuestas otorgaban a su candidatura 22 escaños. Hoy más que los triplica.

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