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Indian Wells mira a Alcaraz

Cuando el pasado mes de septiembre, en el US Open, Carlos Alcaraz se impuso a Stefanos Tsitsipas en tercera ronda, plantó una semilla en Estados Unidos que quiere florecer ya. El público enloqueció con él, con su precoz genialidad: ni Nadal ni Djokovic ni Federer habían logrado vencer a un top-5 en un Grand Slam con poco más de 18 años. Inolvidable para las dos partes. Recuerdos, muy recientes, que elevan aún más el prometedor camino del prodigio español en la presente edición de Indian Wells, a la que ha llegado 19º del mundo (ya es 18º virtualmente) y con su primer ATP 500, en Río, bajo el brazo. «Sí, siento que me reconocen un poco más cuando viajo por el mundo. Especialmente aquí, por la actuación en el US Open. Pero sí, poco a poco voy creciendo y es genial«, reconocía Alcaraz tras su exhibición ante su compatriota y amigo Bautista.

De nuevo, el llamado país de las oportunidades vibró con él. Con un tenis prácticamente perfecto, como demuestran los 15 winners con sólo un error no forzado de la primera manga y, por supuesto, el 6-0 de la segunda. «El primer set contra Tsitsipas lo jugué muy, muy bien, al igual que el partido contra Berrettini. Jugué a un gran nivel, pero no de forma tan completa como hoy», admitía el propio Alcaraz. El talento de El Palmar ya dejó grandes sensaciones en su debut en el Masters 1000, con un doble 6-3 a Makenzie McDonald, y, ahora, ya mira a octavos de final, donde puede superar su mejor registro en torneos de la mencionada categoría. Fue el escalón que alcanzó en París-Bercy, en noviembre, cuando cayó ante Hugo Gaston. Esta vez, deberá superar a Gael Monfils, 28 del mundo.

Una pequeña trampa y un test de madurez. Lo normal, o lo que dictaminaban las apuestas, era que Daniil Medvedev fuera el (gran) muro a superar, pero Monfils, que a sus 35 años ya se las sabe todas y pisa las pistas para disfrutarlas, sorprendió al tenista serbio, bajándole, al mismo tiempo, del número uno. La tercera victoria del jugador francés frente a un líder del ranking en una carrera en la que ha llegado a estar en sexta posición (2016) y en la que acumula 11 títulos ATP. No faltó su habitual desparpajo para las bromas y el show, algo que, en ciertos momentos, desconcertó a Medvedev, cambiante en sus muecas, y que Alcaraz deberá controlar. Lo sabe: «Gael está jugando muy, muy bien. Es un jugador duro. Tiene buena velocidad, corre mucho y golpea fuerte. Va a ser un partido muy duro y divertido… un partido divertido también», admitía ante la prensa con una sonrisa. La que Indian Wells, y el mundo, observan con entusiasmo.

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