Economía

Germán López Espinosa, economista: «Es mucho más fácil sustituir el petróleo que el gas, porque el gas requiere infraestructura»

Tras más de dos meses de guerra en Ucrania, las sanciones económicas impuestas a Rusia por los países occidentales no han doblegado la voluntad de Vladimir Putin. Al contrario, Rusia ha decidido pasar al ataque en su particular guerra económica con la Unión Europea y, la semana pasada, cortó el suministro de gas y petróleo a dos estados miembro como Polonia y Bulgaria, en pleno debate sobre si Bruselas debe o no prohibir la importación de hidrocarburos rusos.

El economista Germán López Espinosa, catedrático de contabilidad de la Universidad de Navarra y la IESE Business School, ha hablado con 20minutos sobre este y otros asuntos relacionados con la invasión rusa de Ucrania y sus efectos en la economía mundial.

Rusia parece estar adelantándose a una hipotética prohibición de las importaciones de gas y petróleo de la UE y ha cortado el suministro a Bulgaria y Polonia ¿Qué consecuencias puede tener en estos países?

Bueno, en primer lugar Polonia y Bulgaria van a tener que buscar alternativas. Están en ello, pero es difícil. Es mucho más fácil sustituir, en el mercado a nivel mundial, al petróleo que al gas, porque el gas requiere una infraestructura determinada. A día de hoy, Europa es dependiente del gas ruso por las infraestructuras que se han creado en Europa y especialmente en Alemania y Países Bajos.

¿Y España?

España no es tan dependiente del gas porque tiene gas licuado y acceso sencillo al gas que proviene de Argelia, pero es mucho más difícil encontrar alternativas en el centro de Europa. En este sentido, Rusia está poniendo de manifiesto el poder que le da el gas y lo que ha hecho con Polonia y Bulgaria es una estrategia quizás disuasoria para advertir al resto de socios europeos de que si no cumplen lo que quiere, puede llegar a cortar el suministro de gas a países como Alemania y Países Bajos.

«Rusia está poniendo de manifiesto el poder que le da el gas y lo que ha hecho con Polonia y Bulgaria es una estrategia quizás disuasoria»

¿Qué alternativas existen si se producen esos cortes?

El mayor cliente de gas ruso en Europa es Alemania, que compra casi 43 billones de metros cúbicos de gas, y el siguiente es Italia. Italia está buscando una alternativa precisamente en Argelia, pero Alemania, por su posición geoestratégica, tiene menos posibilidades de encontrar un sustituto.

En este contexto, parece difícil que la UE dé el paso de prohibir la compra de gas y petróleo a Rusia ¿Pueden ser efectivas las sanciones actuales sin esa prohibición?

La prohibición de compra de hidrocarburos sería una sanción ya muy dura para Rusia, pero no se va a dar por el efecto que tendría en Europa, en concreto, podría ser devastador en Alemania y Holanda. Las medidas que se han tomado a día de hoy son efectivas, pero esto se va a ver en largo plazo, porque el aislamiento que producen las sanciones tiene un retardo.

A día de hoy, Rusia incluso ha crecido a nivel de venta de barriles de petróleo en abril porque ha conseguido, mediante descuentos, que India haya sustituido una parte de las exportaciones de petróleo. Pero, en el largo plazo, el aislamiento que te producen las sanciones va a ser tremendo. El efecto será retardado, pero le producirá un aislamiento difícilmente sostenible en la medida en que la guerra dure.

El impacto en el PIB ruso va a ser muy significativo. Se habla de una estimaciones de impacto, de una bajada del 20% en el 2022 y 2023 y, en la medida que incremente el desempleo en la sociedad rusa, va a haber una presión muy importante para el Gobierno ruso. Esto va a debilitar muchísimo a Rusia y en el futuro van a reducir su influencia a nivel mundial.

«Las sanciones van a debilitar muchísimo a Rusia y en el futuro van a reducir su influencia a nivel mundial»

Las sanciones provocaron en un principio un hundimiento del rublo, pero en las últimas semanas hemos asistido a su recuperación, ¿no es una muestra de que no están siendo efectivas?

Es muy curioso porque se está produciendo a nivel mundial una apreciación del rublo que es irreal. Si tenemos en cuenta el tipo de cambio desde el inicio de la guerra, el rublo se depreció drásticamente en los días siguientes y, después, se ha apreciado, pero eso es un efecto engañoso. Una cosa es el tipo de cambio oficial y otra cosa es el tipo de cambio que debería ser con base a la situación económica de Rusia.

A día de hoy, el tipo de cambio se ha apreciado porque Rusia ha establecido controles de capitales muy estrictos, ha obligado a todas las empresas que exportan a convertir el valor de sus exportaciones y depósitos a rublos, con lo cual ha habido una demanda de rublo que ha elevado artificialmente la divisa, pero esto no es sostenible en el tiempo, no va a ser sostenible para Rusia mantener ese tipo de cambio.

¿De qué forma puede afectar a la economía rusa que el rublo se vuelva a depreciar?

Esto es importante porque Rusia no estaba muy endeudada, alrededor de un 15% de su PIB antes de la guerra, pero las empresas rusas sí están endeudadas y algunas tienen contratos de deuda en moneda extranjera y eso sí que hay que tenerlo en cuenta.

La deuda de las empresas rusas puede llevarlas a una situación financiera muy complicada y la desconfianza que existe y las sanciones respecto a las inversiones en Rusia les van a afectar drásticamente, con lo cual ese efecto retardado lo vamos a ver en los próximos trimestres y vamos a leer realmente el efecto de las sanciones sobre las empresas y las familias.

«Ha habido una demanda de rublo que ha elevado artificialmente la divisa, pero no va a ser sostenible para Rusia mantener ese tipo de cambio»

Esa obligatoriedad de pagar en rublos ha sido la causa detrás del corte de suministro de gas a Polonia y Bulgaria, ¿sería esta una forma de eludir las sanciones?

A día de hoy el Gobierno ruso está imponiendo el pago en rublos de las exportaciones de gas y petróleo a través de Gazprombank, que es el banco de Gazprom. Lo que está utilizando son dos cuentas, una que se realice el pago en euros en dólares o en moneda extranjera, y otra cuenta puente para traspasarlo a rublos.

Las empresas en la Unión Europea no podrían hacer eso porque supondría eludir las sanciones. No puedes utilizar el rublo en el comercio internacional. En la mayor parte de los contratos firmados por las empresas europeas se establece que el pago será en euros y, por parte de otras empresas fuera de la Unión Europea, se establece que el pago será en dólares, por tanto, a nivel contractual no existe esa obligación.

Veremos, a final de mayo, cuando se cumplen también las obligaciones de los contratos con muchas de las empresas europeas y de fuera de Europa, si el Gobierno ruso obliga a que el pago se haga en rublos. Por contrato las empresas europeas van a interpretar que el pago está cumplido cuando depositen los euros en Gazprombank, no te puedo obligar a nivel contractual para pagar en rublos, pero esta nueva obligación que no estaba en los contratos que está imponiendo el Gobierno ruso, con la amenaza de que cortará suministro si no se pagan rublos, en principio no se podría realizar por parte de las empresas europeas porque supondría eludir las sanciones impuestas a Rusia.

¿Qué podría ocurrir si Rusia interpreta que sí que se ha incumplido el contrato y decide cortar el suministro a otros países como lo ha hecho con Bulgaria y Polonia?

Si Rusia interpreta que no se cumple la obligación de pago con el depósito en euros y corta el suministro tendríamos un incumplimiento de contrato por parte del Gobierno ruso porque las empresas europeas están cumpliendo lo establecido en el contrato y, entonces, tendrían derecho a ejercer acciones legales. El problema es que si cortan el suministro, por ejemplo, a Alemania, va generar unas pérdidas muy importantes sobre aquellas empresas alemanas muy dependientes, con lo cual, el escenario que se va a producir a finales de mayo es muy incierto. A día de hoy no se sabe lo que va a pasar.

«La Comisión Europea ha fijado que en 2030 no tiene que haber dependencia energética de Rusia y yo creo que es un plazo razonable para conseguirlo»

¿Puede haber una solución a esto en el desarrollo de las energías renovables en un plazo razonable?

La Comisión Europea ha fijado que en 2030 no tiene que haber dependencia energética de Rusia. Y eso yo creo que es un plazo razonable para conseguirlo. Pero es verdad que Rusia está jugando con que la sustitución del gas en el corto plazo no es posible. A pesar de todo, la Comisión Europea se ha fijado una reducción drástica a finales del año 2022, con lo cual se están buscando alternativas y se van a realizar inversiones para esa sustitución.

Hay que tener en cuenta que la Unión Europea es el principal cliente de Rusia, el 46% de las exportaciones se dirigen a la Unión Europea. Si la Unión Europea busca alternativas a medio plazo para no ser su principal cliente, eso va a dañar muchísimo la economía rusa.

¿Serán China y Estados Unidos los grandes beneficiados?

En el escenario actual, todos pierden con esta guerra. El comercio a nivel global pierde y el valor añadido a nivel global pierde. Pero sí que es cierto que hay unos que pierden más y otros que pierden menos. La Unión Europea, de acuerdo con la dependencia energética que tiene Rusia, va a perder más que China y más que Estados Unidos. Y es verdad que cuando, en términos relativos, pierde menos Estados Unidos porque no tiene esa dependencia y pierde menos China, pues, obviamente, pueden salir reforzados de esta crisis.

En el largo plazo, el que más va a perder va a ser Rusia, sin ninguna duda, salvo que haya un cambio total que propicie una mayor confianza. Pero la desconfianza que va a haber hacia Rusia en los próximos va a ser tremenda y, con desconfianza, con incertidumbre, no hay inversión y Rusia necesita inversión extranjera para generar desarrollo económico y generar bienestar en su sociedad.

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