Viajes

El pueblo español con un castillo impresionante y casas excavadas en cuevas

En el corazón de la provincia de Albacete encontramos un bonito pueblo medieval que aún conserva su preciado legado histórico: Chinchilla de Montearagón. A lo largo de la villa nos topamos con estrechas callejuelas, casonas de piedra blasonadas e incluso viviendas en las cuevas de las montañas de alrededor.

El castillo medieval

El principal atractivo de Chinchilla de Montearagón no puede ser otro que su castillo, mandado a construir a mediados del siglo XV por Juan Pacheco, el Marqués de Villena. La fortificación, de estilo gótico, fue planteada como una fortaleza defensiva para controlar los dominios, de modo que sigue la estructura propia de la arquitectura militar de la época.

En el exterior, el castillo se alza con nueve torreones circulares y un foso de 25 metros de profundidad excavado a pico sobre la roca. Dentro, se están realizando trabajos de restauración en estos momentos, ya que todavía podemos encontrar escombros de la antigua cárcel que se construyó en el interior durante la primera mitad del siglo XX. De manera que, por ahora, solo podremos apreciarlo desde afuera.

Esta fortificación fue construida sobre la fortaleza árabe XerifEl-Edrisi, de modo que aún se pueden ver restos de antiguas murallas musulmanas alrededor del castillo.

Casas cueva, una simbiosis entre la naturaleza y el hombre

Otro de los mayores reclamos turísticos de Chinchilla de Montearagón son sus viviendas cueva. Se trata de un curioso tipo de construcción excavada en la propia roca, que combina a la perfección la naturaleza y la acción humana.

El origen de estas casas data de los siglos de dominación árabe, pero fue sobre todo a partir del siglo XVI cuando empezaron a construirse masivamente debido a que “musulmanes y judíos fueron expulsados de sus viviendas tras la conquista del Reino de Granada por los Reyes Católicos”, cuentan desde el Ayuntamiento de Chinchilla.

Por lo tanto, las casas cuevas se convirtieron en el hogar de quienes vivían ajenos a los pueblos y ciudades, “fuera del control administrativo y del orden eclesiástico”. Ahora, se han trasformado en acogedores ambientes con una temperatura interior ideal en cualquier época del año sin necesidad de calefacción y un aislamiento que permite alejarse del ruido del exterior.

Cómo llegar a Chinchilla de Montearagón

El trayecto entre Albacete y Chinchilla de Montearagón es de tan solo 22 minutos por la A-31. El castillo está a poco más de medio kilometro desde el centro del pueblo, al igual que las casas cueva, situadas a 600 metros del centro hacia el norte de la villa.

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