Cambios en el certificado energético: cuándo entran en vigor y cómo afecta a las viviendas

El certificado de eficiencia energética da un paso más en su evolución. El 23 de julio entra en vigor la modificación del Real Decreto 390/2021, una reforma que busca reforzar la fiabilidad del sistema, mejorar la transparencia del mercado y ofrecer mayores garantías a los propietarios que necesiten este documento para vender, alquilar o rehabilitar una vivienda, así como para acceder a ayudas públicas.
Aunque el certificado energético es obligatorio desde hace años en la compraventa y el alquiler de inmuebles, su importancia ha ido creciendo de la mano de las políticas de rehabilitación y eficiencia energética. Con los cambios que ahora se aplican, el Gobierno pretende aumentar la confianza en un documento que resulta cada vez más determinante tanto para los ciudadanos como para el sector inmobiliario.
Un registro para identificar a los técnicos habilitados
La principal novedad es la creación de un Registro Centralizado de Técnicos Competentes, en el que deberán figurar los profesionales autorizados para emitir certificados. Hasta ahora no existía un listado público que permitiera comprobar si un técnico estaba habilitado, una situación que dificultaba a los ciudadanos verificar su cualificación.
A partir de ahora, cualquier persona podrá comprobar de forma sencilla si el técnico contratado está habilitado, reduciendo el riesgo de fraude y garantizando que el certificado ha sido elaborado por un profesional con la formación necesaria.
La modificación también amplía el número de titulaciones que podrán realizar determinados certificados energéticos. A partir de ahora podrán ejercer como técnicos competentes, dependiendo del tipo de certificación, los profesionales habilitados por la Ley de Ordenación de la Edificación para redactar proyectos.
Más relevante para acceder a ayudas
La reforma también consolida el papel del certificado energético como documento imprescindible para acceder a numerosas subvenciones para la rehabilitación de viviendas y a distintas deducciones fiscales vinculadas a actuaciones de mejora de la eficiencia energética.
En los últimos años, la Administración ha vinculado buena parte de las ayudas para rehabilitación al resultado del certificado energético antes y después de las obras, por lo que disponer de un documento correctamente elaborado resulta cada vez más importante.