Retirar residuos, recuperar vides, proteger cultivos y repoblar montes: el plan de Madrid para reanimar el paisaje de la Sierra Oeste

El fuego ha abrasado en los últimos días uno de los grandes pulmones verdes de la Comunidad de Madrid, convirtiendo la vegetación de la Sierra Oeste en combustible para las llamas. Regenerar este enclave natural es uno de los objetivos del plan de recuperación elaborado aprobado este miércoles por el Gobierno regional, que ha marcado una hoja de ruta para limpiar las zonas afectadas y restaurar el paisaje de los 17 municipios madrileños que han sido azotados por los incendios forestales.
Los vehículos calcinados y los escombros de las viviendas que han quedado inhabitables son la huella más cruda del paso del fuego. Una de las primeras tareas que toca ahora es gestionar y eliminar esos residuos provocados por los incendios. Es por ello que la Consejería de Medio Ambiente, Agricultura e Interior de la Comunidad de Madrid va a permitir a los ayuntamientos y mancomunidades habilitar nuevos puntos de almacenamiento de desechos para agilizar las tareas de limpieza. Del mismo modo, las plantas de tratamiento podrán incrementar temporalmente su capacidad para hacer frente al volumen de materiales quemados, cuyo tratamiento requiere, además, controlar la correcta gestión del amianto, las cenizas, la biomasa y el polvo que se genere durante los propios trabajos de limpieza.
La Comunidad de Madrid también ha aprobado eximir a los ayuntamientos del pago del impuesto estatal sobre el depósito de residuos en vertederos, que está cedido a la administración autonómica. Asimismo, va a simplificar la clasificación inicial de los residuos para aligerar su retirada y va a habilitar el Centro de Agrupamiento de Residuos de Construcción y Demolición de San Martín de Valdeiglesias y el de Navalcarnero para poner más medios a disposición de las tareas de limpieza.
Además, muchos de los enseres e instalaciones calcinadas necesitan ser repuestas. A tal fin, el Gobierno regional va a aprobar una línea de ayudas dirigidas a familias, ayuntamientos, autónomos, pymes y explotaciones agrarias y ganaderas para reparar y reconstruir las instalaciones energéticas dañadas, como pueden ser las redes de electricidad o las instalaciones de calefacción y climatización. También pondrá en marcha otro programa de subvenciones para ayudar a las familias a sustituir los electrodomésticos dañados.
Otras de las prioridades del plan de recuperación es la recuperación del paisaje de la Sierra Oeste. En ese sentido, la Comunidad de Madrid se ha comprometido no solo a paliar los daños provocados, sino también a generar más viñedos, zonas de pastizal y plantaciones agrícolas para que sirvan como «infraestructuras de defensa» ante eventuales futuros incendios. Además, en los montes públicos se van a inventariar las masas arboladas dañadas y su grado de afectación, lo que también permitirá estimar el volumen de madera que puede ser aprovechada. En los montes privados afectados, se va a autorizar la corta de árboles y arbustos quemados y se crearán ayudas específicas.
El perímetro afectado por el fuego asciende aproximadamente a 27.000 hectáreas —8.000 gestionadas por el Ejecutivo regional y 19.000 montes privados—, de las cuales un 69% corresponden a bosque, un 11% a masas arbustivas y pastizales, un 7,5% a cultivos y un 4% a infraestructuras. Dentro de este terreno calcinado, las especies vegetales más afectadas han sido encinas (43%) y los pinos (26%).
Más a medio y largo plazo, el Gobierno autonómico ha incluido en sus planes ejecutar, a partir de septiembre, actuaciones de emergencia para restaurar los montes, cortar vegetación quemada y retirar los restos de las fajas de seguridad de las pistas forestales, que son franjas de terreno que se mantienen despejadas de vegetación para disminuir el riesgo de incendios y facilitar las labores de extinción. En las laderas de los embalses de San Juan y de Picadas, también se sembraran pinares y, si se estima oportuno, se evaluará también la posibilidad de realizar una repoblación.
En lo que se refiere a la fauna silvestre, el Ejecutivo autonómico va a establecer seis puntos de alimentación en los que distribuirá forraje y maíz y reforzará los suministros de piedras de sal y los puntos de agua. Además, el Gobierno autonómico, en colaboración con el Colegio Oficial de Veterinarios de Madrid, también ha aprobado este miércoles la puesta en marcha de un servicio gratuito de atención veterinaria especializada para el ganado y las mascotas heridas durante los incendios. Estos profesionales realizarán igualmente visitas a los alojamientos provisionales habilitados para los vecinos desalojados, con el objetivo de que ninguna persona afectada se quede sin la asistencia necesaria.
Facilitar los desplazamientos
Asimismo, para el desplazamiento de los vecinos en las zonas afectadas por los incendios, el Ejecutivo autonómico va a poner en marcha un servicio temporal de vehículos compartidos bajo demanda en las zonas afectadas. La previsión es que empiece a funcionar el próximo lunes 3 de agosto. El Gobierno regional ofrecerá así una alternativa a las personas que han perdido sus vehículos durante el tiempo que sea necesario.
Tal y como había avanzado en los últimos días, la Comunidad de Madrid también trabaja en recuperar cerca de 200 kilómetros de carreteras afectadas por los incendios forestales en la Sierra Oeste. Lo primero será evaluar los daños ocasionados por el fuego y establecer el orden de intervenciones en función del alcance de los desperfectos y las necesidades de seguridad. Las labores de recuperación subsanarán los daños que presente no solo el firme, sino también la señalización, los sistemas de contención y el resto de los elementos de las carreteras. Se priorizarán las intervenciones más urgentes y aquellas que resulten imprescindibles para garantizar las comunicaciones entre los municipios afectados.