| Sábado, 19 de Enero de 2013

Belén Esteban, 'averdigamé'

Se teme que la 'princesa de pueblo' haya sido contratada por unos extraterrestres

Alberto de Mónaco saca una indemnización a un periódico en el tercer acto de "La cenicienta", de Rossini

Fallece Fernando Guillén, grande entre los grandes del teatro español

Belén Esteban, nueva
Belén Esteban, nueva "responsable de ahorro" de una compañía telefónica /MasMóvil

Fernando Carretero

Se reúne con carácter intergaláctico y estupefacto la comisión del Observatorio para la Estulticia Humana (OEH). Se celebra la sesión en la Santa Puerta del Perdón y la Misericordia del Centro Astronómico de Yebes (Guadalajara), perteneciente al Observatorio Astronómico Nacional de España. Buen tiempo para esta época del año. El presidente llama la atención a algunos miembros de la comisión porque parecen distraídos, miran hacia el cielo con cara como de esperanzada incredulidad, como si aguardasen la llegada de algo o de alguien.

D. Kiko Hawking Hernández, vocal delegado en la Royal Society de Londres, informa a los presentes, con voz grave y desanimada, de que la antes señora y ahora de nuevo señorita María Belén Esteban Menéndez, natural de San Blas (Madrid), de 29 años confesados y de profesión sus labores, no sólo ha formalizado su divorcio de d. Fran Álvarez, lo cual entra sin dificultad en el catálogo de sus habituales usos, costumbres y fuentes de ingresos, sino que (aquí carraspea el interviniente) ha sido contratada como "responsable de ahorro y relaciones públicas", o “jefa de atención al cliente” de una empresa de telefonía llamada MásMóvil. Rumores sin confirmar indican que la srta. Esteban lleva varios días ensayando, ante el espejo de la salita, la frase "Soy Lasteban, averdigamé" para no equivocarse en el caso de que alguien llame a su teléfono.

Tras un breve y nada complicado debate en el que se impone rápidamente la unanimidad, la Comisión acuerda dirigir al espacio exterior, a través del radiotelescopio Aries XXI, de 40 metros de diámetro, un breve mensaje en el que, bajo el título "Tierra llamando a MásMóvil", se pregunta cordialmente a esos alienígenas cuál es exactamente su galaxia de procedencia, qué intenciones traen, cómo nos han encontrado y, esto sobre todo, cuál es su grado de conocimiento sobre nuestro planeta y la especie humana, ya que, si entre unos 7.000 millones de seres humanos que pueblan la Tierra, que son unos cuantos, han decidido contratar precisamente a la señorita Esteban, y nada menos que como responsable de ahorro y relaciones públicas, es lógico suponer que proceden de lugares muy remotos, quizá en los confines del universo conocido.

El presidente vuelve a reclamar la atención de varios comisionados, que siguen mirando hacia arriba con cara de bobos, pero la moción se aprueba sin mayores contratiempos. A estos seres se les desea lo mejor, por más extraterrestres que sean. La cordialidad es una de las normas de la casa.

El príncipe Encantador

La Comisión, a propuesta de doña Terelu Rigoletto Campos, vocal delegada en el Consejo General del Poder Judicial, determina conceder su galardón anual "Viva la Ópera" a Su Alteza Serenísima el príncipe Alberto Alejandro Luis Pedro Grimaldi, conocido como Alberto II de Mónaco. El poderoso soberano ha logrado una cuantiosa indemnización del dominical británico The Sunday Times tras demandar al medio después de que éste, el verano pasado, informase a sus lectores de que la bella esposa del príncipe, la surafricana Charlene Wittstock, a punto había estado de renunciar a la boda pocas horas antes de la fastuosa ceremonia, tras enterarse –decía el Sunday– de la verdadera vida, andanzas, negocios y amistades íntimas de su prometido.El semanario ha reconocido que aquello no era del todo cierto.

La Comisión felicita al Serenísimo Señor por sus conocimientos musicales, ya que precisamente ese, el del matrimonio frustrado o a punto de frustrarse por intervención de otros, es el argumento de numerosas óperas, como La Sonnambula (Bellini), Don Carlo, Il Trovatore y La Traviata (Verdi), Gianni Schicchi (Pucini), El mikado (Gilbert & Sullivan) y muchísimas más. No podía esperarse menos erudición operística de tan ilustre caballero, titular de un trono y un país bastante menos verosímiles que los que salen en La cenicienta de Rossini.

Afortunadamente, en este caso la comedia terminó bien: al final de este segundo acto, el príncipe y la princesa obtuvieron la indemnización, se casaron, fueron felices y comieron... pues esas cosas que comen los príncipes en las óperas, donde los alimentos son todos de mentira y es frecuente que el tenor y la soprano ni se dirijan la palabra en cuanto termina la representación.

¡Halle al intruso!

El actor Fernando Guillén / EP
El actor Fernando Guillén / EP

La Comisión, puesta solemnemente en pie, acuerda transmitir su profundo dolor y sus más sinceras condolencias a la familia de Fernando Guillén, gloria de la escena y uno de los actores españoles más importantes de los últimos cien años. Con él casi se agota por completo una irrepetible generación de intérpretes a la que pertenecieron o pertenecen, entre otros, Bódalo, Marsillach, Asquerino, Rodero, Herrera y otros igualmente grandes, incluida su esposa, Gemma Cuervo.
El vocal delegado especial en el tanatorio de Tres Cantos, que fue el abajo firmante, Fernando Carretero, o sea yo, informó a los comisionados de que en la capilla ardiente habían sido vistos, entre muchos más, los siguientes: Fernando Tejero, Lydia Bosch, Santiago Ramos, Álex de la Iglesia, Pepón Nieto, Enrique Gonzalez Macho, Boris Izaguirre y Montxo Armendáriz.

En ese momento el presidente puso cara de interrogación. Un gesto raro. Como si algo no cuadrase. Inmediatamente, según él para aliviar la tristeza de los reunidos, propuso a todos un pequeño juego de lógica: en esa lista de nombres, nos pidió que identificásemos al elemento sobrante, el que estaba allí de más. Ninguno entendimos nada. El presidente explicó: "En el grupo de números 10, 35, 7, 42, 6,5, 9 y 21, ¿cuál sobra? Pues el 6,5, porque es el único decimal. En la lista que nos ha leído el secretario, ¿quién es el que está de más, el número suelto que está allí para figurar?"

Nuevo silencio. El presidente puso otro ejemplo del juego Halle al intruso:

Pío XII, Pablo VI, Juan XXIII, León XIII, Boris Izaguirre, Juan Pablo II. ¿Cuál es el elemento intruso? ¿Quién es el que no pinta nada ahí?

Al cabo de un rato se atreve a hablar Kiko Einstein Matamoros:

– León XIII, porque es el único que tiene nombre de animal.

Desesperación del presidente.

– A ver, otro ejemplo, nueva lista; por favor, concéntrense: Vargas Llosa, García Hortelano, Delibes, Cela, Boris Izaguirre, Cervantes, Ana María Matute. ¿Quién está de más?

– ¡Aaaah, ya! –Jorge Javier Ortega y Gasset-Vázquez, triunfante–. ¡Es Boris Izaguirre!
– ¡Hombre, menos mal!
– ¡Claro! ¡Ninguno más lleva en el nombre la letra Z!

Tuvimos que separarlos, pero no hubo heridos de consideración y la sesión se levantó a medianoche en punto.

Fernando Carretero

Además de secretario del OEH, es periodista especializado en Astrofísica y documentalista. Está escribiendo una biografía ilustrada (en seis tomos) de Belén Esteban.