| Martes, 8 de Enero de 2013

Álvaro Nadal, el rey del enchufe

El sherpa predilecto de Rajoy ha colocado en el Gobierno a su mujer y a su hermano

Simboliza la falta de pudor y ética con que se maneja el Ejecutivo

El primer nombramiento de Alberto Nadal se frustró al acompañar al del marido de Cospedal

Lizaranzu, mujer del jefe de la oficina económica de Moncloa, acumula tres cargos

Álvaro Nadal / EP
Álvaro Nadal / EP

Pilar Portero

Ha jurado su cargo como secretario de Estado de Energía, Alberto Nadal, el hermano del jefe de la oficina económica de Moncloa y sherpa preferido del presidente en asuntos económicos. Álvaro logra por fin situar a su gemelo como él cree que merece, justo un año después de colocar a su propia mujer, María Teresa Lizaranzu, como directora general de Política e Industrias Culturales y del Libro. Cargo que ha ido engordando a lo largo de estos meses con la presidencia de Acción Cultural de España y la presidencia de la polémica Comisión de la Propiedad Intelectual -¿tres sueldos en uno?-. El nombramiento ha causado estupor al convertirse en un símbolo de la soltura y la falta de ética con la que se maneja el equipo que conforma el poder junto con Rajoy.

El que fuera adalid de la necesidad de regeneración de este país, ha pasado en tiempo récord a ejemplo de la cultura del enchufe que caracterizó a la España casposa de la que teóricamente hace tiempo que logramos salir, aunque parece ser que es a la que ahora estamos abocados a regresar. Quienes hayan tenido oportunidad de charlar con Álvaro en su etapa de diputado recordarán las ganas que tenía de llegar al poder para poner en su sitio a los bancos, a los que ya se les habían transferido bastante fondos públicos para que fluyera un crédito que no circulaba, según sus palabras.

Nadal albergaba grandes planes para acabar con el descaro con que actuaban las élites financiero empresariales. Pero si no puedes vencerlos, únete a ellos. Justo lo que hizo el emperador romano Constantino al convertirse al cristianismo para conservar el poder, parece ser la opción que ha acabado tomando. Su hermano Alberto, fan absoluto de la Roma Antigua, habrá podido asesorarle sobre como extender su pequeño imperio.

Por lo pronto, ha provocado la primera baja en el gobierno de Rajoy, sacando a Fernando Martí de la secretaria de Estado de Energía, para colocar a su otra mitad, Alberto, allí. Encajar las piezas ha costado grandes debates en el Consejo de Ministros, pues Martí, un miembro destacado del Opus, tenía sus apoyos. Al final, tras una lucha de semanas por los puestos del goloso Consejo de Seguridad Nuclear, a Martí le han dado una lucrativa patada hacía arriba nombrándole presidente de éste. Los Nadales ganan esta partida, extendiendo así la idea de su notable poder.

Alumno sobresaliente

Álvaro Nadal, el típico alumno de sobresalientes y matrículas, mantenía todavía ese perfil de empollón cuando desembarcó en el Congreso como diputado y miembro por derecho propio de ‘Los Sorayos’, como se conocía al grupo en el que se apoyaba la entonces portavoz popular.

Ante la ausencia de interés por adquirir conocimientos económicos de sus colegas –a la propia Sáenz de Santamaría le costaba distinguir entre la EPA y el paro-, pronto se convirtió en el hombre que le cantaba las cifras a Rajoy por su dominio de los indicadores económicos.

Tenía, eso si, un problemilla, una manifiesta incapacidad para relacionar conceptos teóricos y prácticos. Le faltaba experiencia en el mundo real, ese que se carga algunos de los dogmas que figuran en los libros. Durante el año que ha tocado mundo, ha logrado dejar impactado a todo aquel con el que se reúne. Su ideas sobre que no pasaba nada por salir del euro eran la comidilla en círculos económicos durante los seis primeros meses del 2012, junto con el rechazo que provocaba en los asesores de Merkel cuando coincidían en las cumbres. Él creía que el argumento de que había que ayudar a España porque si no, volvería la izquierda al Gobierno, era suficientemente convincente. Pero lo que percibían sus interlocutores nacionales e internacionales era una incauta arrogancia no justificada.

Esa arrogancia que le hace pensar que no hay nadie más listo que su gemelo para poner orden en la maraña energética patria. No se sabe a cual de los dos se le habrá ocurrido colar en un real decreto sobre empleados del hogar, que entró en vigor el 31 de diciembre –con nocturnidad y alevosía-, el permiso para poder aumentar en otros 4.000 millones de euro los 25.000 actuales de déficit de tarifa, cuando para 2013 existía el compromiso de cero déficit.

Sólo se sabe que Alberto había expresado muy mala opinión sobre la política energética del ministerio. Su interés por el sector energético es tan grande, que iba a ser nombrado consejero de Red Eléctrica a la par que el marido de Cospedal el pasado mes de marzo, con tan mala suerte que la opinión pública puso el grito en el cielo y tuvo que renunciar sin haber tomado posesión de su cargo. Algo que los gemelos no lograron entender.

¿Realmente es el único tipo listo de este país?

Aunque fuentes cercanas a la CEOE, donde trabajaba el hermano hasta ahora como vicesecretario general de Asuntos Económicos, Laborales e Internacionales, le ponen por las nubes, ¿realmente es el único tipo listo de este país?: “Alberto es extraordinario, un gran profesional, con un ingles y francés perfecto. En el plano personal, un encanto, simpático, abierto, un espíritu muy juvenil. Ha demostrado una gran valía, entró con Díaz Ferrán y Joan Rosell creó un puesto para él”.

Además de majete, está bien relacionado. “Es más inteligente, empático y menos iluminado que su hermano. Además, en el partido se da por hecho que fue el autor de la tesis doctoral que Rodrigo Rato leyó siendo ministro de Economía y que le valió el cum laude. 400 páginas sobre el ajuste fiscal”, apunta una fuente que conoce bien a los famosos hermanos.

Más suerte ha tenido la mujer de Álvaro, María Teresa Lizaranzu, diplomática de carrera. La pareja ha podido por fin resarcirse de los años que han tenido que vivir separados por los destinos de ella en Helsinki, Jerusalén o Berlín. José María Lassalle mediante, secretario de Estado de Cultura y miembro de los Sorayos además de amigo de Nadal, no dudo un segundo en contar con ella.

El 13 de enero de 2012, Wert firmó su nombramiento como directora general de Política e Industrias Culturales y del Libro. En junio, añadió a su tarjeta la presidencia de Acción Cultural de España y de la polémica Comisión Sinde. Es normal que el marido, que figura en los papeles de Wikileaks porque fue uno de los primeros políticos del PP al que el gobierno de Estados Unidos leyó la cartilla, quisiera tener a una extensión de si mismo en esa comisión. Aunque Nadal comulgó entonces con la petición de controlar las descargas en la red, se negó a la creación de una comisión, que al final han acabado constituyendo.

Lizaranzu debe estar tan ocupada con la colección de cargos, que en el sector es difícil que hablen de ella, porque en un año no se ha reunido con casi nadie de la industria para explicarle su proyecto. “Es simpática, pero insulsa. Solo la he visto una vez a petición propia y no parecía estar muy enterada del tema que le estaba planteando”, asegura uno de los personajes más importantes de la industria cultural.

Claro, que si la vicepresidenta coloca a su marido en Telefónica y después toma asiento Rato en el Consejo, aprovechando que sale Urdangarín, ¿por qué iba a tener más decoro Nadal a la hora de buscar sitio a su familia? Esto es España, da igual que se nos mire con lupa al estar técnicamente intervenidos. ¿Regeneracioqué? Eso es un movimiento cultural del siglo XIX muerto. Estamos en el XXI y se ha pasado de moda.

Pilar Portero

Pilar Portero

Activista del periodismo convencida de que hay que estar donde se produce la noticia para poder contarlo. Fundadora de soitu.es y tudosis.es

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