| Viernes, 1 de Marzo de 2013

El 15-M pasa de las acampadas a la acción

Los indignados presentaron una querella contra Rato por estafa mercantil

Juventud Sin Futuro asesora a los universitarios que trabajan en precario

El Partido X trata de cambiar el sistema electoral desde dentro

Un grupo de indignados increpa al expresidente de Bankia, Rodrigo Rato, a su llegada a la Audiencia Nacional / EP
Un grupo de indignados increpa al expresidente de Bankia, Rodrigo Rato, a su llegada a la Audiencia Nacional / EP

Aurora Muñoz

El nacimiento del movimiento 15-M estuvo marcado por la toma simbólica de la madrileña plaza de Sol y el escepticismo de aquellos que observaban a sus pobladores desde la barrera. "Este nuevo movimiento puede triunfar a medio plazo precisamente porque no hay una propuesta concreta", explicaba entonces Fermín Bouza, catedrático de Sociología y especialista en tendencia de voto. "Es abstracto, como el Mayo Francés. Puede que después de las elecciones cese la agitación, pero no su espíritu. Lo que perdurará será la idea de que hay que repensar la política", pronosticó en declaraciones al periódico El País. Dio en el clavo. Casi dos años después, la glorieta ha perdido el huerto y las tiendas de campaña, pero la indignación sigue latente. Metroscopia elaboró un sondeo en el primer aniversario de aquella primavera revolucionaria donde se recoge que el volumen de simpatizantes del 15-M se mantiene: el 68% de la población, 75% entre los jóvenes. Una amplia mayoría quiere que el movimiento continúe y son tres veces más quienes han asistido a alguna de sus concentraciones.

La acción ciudadana no se ha ido del ágora callejera pero ahora se proyecta más allá de las asambleas. "La gente pensaba que el 15-M acabaría por adoptar la forma de una asociación típica, pero nosotros advertimos desde el principio que no sería así. Una de las proclamas más repetidas en Sol fue 'Vamos despacio porque vamos lejos'. Puede que algunos se impacientaran, pero aquí seguimos: sin registro de militancia y mutando cada mes", apunta Francisco Jurado, integrante de Democracia Real Ya. "Las sentadas en las plazas no fueron inútiles. Sirvieron para generar un empoderamiento de la ciudadanía y una red de conexiones que luego nos ha servido para replicar el modelo en las barriadas. Toda esa infraestructura no se articula a golpe de ratón", asegura este sevillano. "Ahora, toca pasar a la acción", afirma con determinación.

Las querellas como herramienta contra el sistema

El grupo 15MpaRato es un buen ejemplo de este afán de concreción. Los indignados han decidido canalizar su actividad por vía judicial mediante una querella que han presentado ante la Audiencia Nacional contra Bankia, su matriz Banco Financiero y de Ahorro (BFA) y el consejo de administración de la entidad. Los activistas aseguran que el banco falseó sus cuentas cuando salió a Bolsa para poder captar capital y acusan a su expresidente, Rodrigo Rato, por estafa mercantil. La subida de tasas no ha frenado las iniciativas de las comisiones legales de este movimiento, que utiliza una una web de microfinanciación para conseguir los fondos necesarios para acudir a los juzgados. Este método ha permitido también que la Asociación Democracia Real Ya, formada por antiguos miembros de Democracia Real Ya (DRY), denuncie ante el Tribunal Supremo que 63 diputados están cobrando de forma voluntaria 1.823,86 euros al mes en concepto de pernoctación pese a tener una viviendas en Madrid, según explicaba el abogado Miguel Ángel Jiménez a ABC. El próximo objetivo del asociacionismo es el extesorero del Partido Popular (PP), Luís Bárcenas. Un centenar de funcionarios de la Tesorería de la Seguridad Social y la Agencia Tributaria en Sevilla han denunciado a esta formación política por fraude de ley en la contratación del también exsenador.

El reto de combinar lo local con lo global

"El 15-M nunca fue sólo protesta. Es, sobre todo, una propuesta", defiende Jon Aguirre Such, miembro de Democracia Real Ya. "Las mareas verde y blanca son muestras muy mediáticas. Sus grupos de trabajo detectan un problema, buscan la manera de enfrentarlo y la publicitan. Eso fue lo que hicieron los médicos madrileños en su último paro. Decidieron trabajar un día para pagar una querella a la Consejería de Sanidad con sus sueldos de esa jornada", ejemplariza. "Estas medidas se combinan con la actividad vecinal, que pasa más desapercibida. Las asambleas de barrio trabajan duro para asesorar a la gente que dispone de menos recursos y promover el autoempleo", añade. Allí, en los distritos más humildes, se ha fraguado el Movimiento de las Corralas. Los desahuciados no se resignan. Han optado por agruparse y ocupar inmuebles vacíos para no quedarse en la calle. Son la escisión más pragmática de la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH).

"La organización es previa a la movilización de los indignados, pero el 15-M fue un momento álgido de hartazgo que ha generado muchas cosas positivas. La red de asambleas está conectada ahora con la plataforma para lanzar los Stopdesahucios y parar los desalojos. Eso nos permite afinar el tiro", reconoce Chema Ruíz, portavoz de PAH Madrid. Esta acción directa se combina con la divulgación informativa, que se centraliza desde OPEuribor. "Estamos desarrollando una investigación sobre posible irregularidades en el cálculo del tipo de interés de este índice de referencia. Los hechos que manejamos apuntan a que los datos del Euribor han sido falseados para beneficiar a grandes bancos y empresas privadas", sostiene Jurado. La plataforma que han creado en Internet concentra sus esfuerzos en aportar respuestas a los afectados por las hipotecas y recoger documentación sobre sus denuncias.

Los jóvenes siguen siendo el corazón del movimiento

Juventud sin Futuro es otra escisión del 15-M que precedió a la célebre acampada que dio nombre al movimiento. Un par de semanas antes de la primera sentada en Sol, este colectivo convocó otra manifestación de protesta, que muchos consideran que fue clave para que la mecha prendiera. "Sin casa, sin curro, sin pensión, sin miedo" se podía leer en la pancartas de los jóvenes que salieron aquel día a la calle. Actualmente, el colectivo estudiantil continúa siendo uno de los más activos y se ha llevado su laboratorio social a las universidades. "La mayoría de las delegaciones de las facultades han instalado una oficina precaria. Son pequeñas asesorías en las que tratamos de armar con argumentos fundamentados en el derecho a los compañeros que son explotados por las empresas", cuenta Pablo Padilla, estudiante de Antropología y miembro de esta organización. "La mayoría de los abusos se producen porque la ciudadanía no conoce la legislación, así que lo más importante es invertir en formación", reconoce.

El abogado Juan Moreno apoya esta tesis. Este simpatizante del movimiento trabaja en la construcción de Democracia 4.0, una iniciativa del 15-M para fomentar la participación ciudadana de forma directa a través de unos escaños ocupados virtualmente. "Se trata de que cada uno de nosotros pueda votar todas las propuestas que llegan al Congreso de los Diputados. Sólo hay que presentar unos formularios en los que se solicita al Congreso la participación en la Cámara a través de Internet", explica. Esta iniciativa pretende demostrar que la soberanía popular puede extenderse más allá de los comicios. "La gran conquista del 15-M ha sido romper con el meta-relato de la Transición, que terminó despolitizando la esfera pública. Aquella acampada fue la raíz de una gobernanza del común que se materializará. Nosotros estamos marcando ahora las pautas", concluye Aitor T., integrante del movimiento.

Un partido político para iniciar el cambio desde dentro

El Partido X, también llamado Partido del Futuro, nació como un intento de formalizar estas proclamas. Sin embargo, su anuncio no gustó demasiado en el seno de Democracia Real Ya. Los pioneros del movimiento consideran que la creación de una formación política atenta contra las bases de su propia idiosincrasia, que se opone al sistema de representación actual. Una de las integrantes del nuevo partido, que prefiere no facilitar su nombre, defiende su utilidad. "La sociedad civil está planteando soluciones mucho más solventes que las que nos proporciona el Gobierno y la mejor manera de encauzarlas, es disponer de una herramienta para colocarlas en las esferas de poder. Nosotros queremos ser ese dispositivo. Tenemos seis meses para recopilar las propuestas de la gente y convertirlas en un programa electoral. Si para entonces no existe una alternativa mejor, estaremos preparados para presentarnos a comicios y ocupar el espacio parlamentario", detalla. Su proclama bebe del Best Party islandés, una formación política que se presentó como una crítica al resto de participantes en las elecciones y terminó obteniendo la mayoría en las elecciones municipales islandesas de mayo de 2010.

Aurora Muñoz

Aurora Muñoz

Esta periodista dicharachera les trae temas de Servicio Público. Diario de Cádiz, Web Financial Group y El País han sido sus escuelas. Ahora su acento andaluz alegra Zoom News