| Jueves, 22 de Agosto de 2013

Juan Rosell, por el Tío Tom

El Tío Tom le deja claro a Juan Rossell que apoya su frugalidad al mando de la "Ceoé".

Juan Rosell, presidente de la CEOE / EP
Juan Rosell, presidente de la CEOE / EP

Luis Astúriz

Amito blanco:

Tú sabe que nosotro te queremo, amito bueeeno.

Tú sabe que nosotro negro fiele, indio, mestiso, hasta preso de la cársele a los que tú acoge en plantasión grasia a tu generosidá: todo fieeele, todo bueno y sumiiiso, todo trabajamo duuuro para ti. Todo te queremo, amito, y te estamo mu gradesío por tu bondá. Praise the Lord!

Ahora disen por ahí que hay alguno blanco malo, blanco hereje que no creen en el Señó, blanco que no son cristiano ni bueno patriota, que te critican, amito blanco, porque tú quiere quitá privilegio a la gente que tiene contrato indefinío pa trabahá.

Eso está mu feo, amito, mu feeeo.

¡Contrato indefinío! ¡Pero quiéne san creío que son eso negro malo, amito bueno!

¡Cobrá por trabahá! Eso é cosa de Sataná, eso é un pecao mu feeeo, amito, como dise siempre tú y los otro amito blanco que se juntan po la noche contigo en el salón de la Casa Grande de la “Ceoé” a fumá puro y a bebé cosita rica en copa de cristá. Cobrá por trabahá. Forgive them, Father Our Lord! Perdónale ese pecao, Señó misericordioooso. Que é un pecao de lo peooore, amito.

Oye, nosotro no, ¿eh? Nosotro somo tu negro bueeeno, negro fiele, nosotro nunca escapamo de plantasión ni hasemo hueeerga, nosotro siempre gradesío al amito. Tú no olvida eso nunca, amito. Pof-fa.

La culpa de tó la tién ese presidente malo, presidente hereje, presidente comunista, ese Lincoln que dise que no hay que haber esclavo, que to la gente son ciudadano iguale y que hay que pagale por su trabaho. ¡Y con dinero de verdá! Ónde se ha visto eso, amito. Buena iría la nasión si se hisiera eso. Iríamo todo a la perdisión y al fuego y al comunismo, como en Sodoma y Gonorrea. A ve si el Señó en su misericordia se lleva ya a ese Lincoln que tanto daño hase a la buena gente con su herejía infernale. Que ya tiene que está mayó.

Pero tú no ere así, amito. Tú nos reúne a tó lo tu negro delante de la Casa Grande y nos habla con la verdá. Con la lú del Señó, Bless the Lord! Nos lee la Biblia, siempre lo mismo, el Libro del Profeta Marianías, donde vienen lo Sagrado Mandamiento de la Reforma Laborá: temerá a tu señó sobre toda la cooosa. Obedeserá a tu señó en tó lo que mande y sea la hora que seeea. No tomará en vano el nombre de tu señó, porque tu señó e bueeeno: por eso e rico, no como tú, que ere jodío negro malo y por eso ere pooobre. Y dará grasia a tu señó por el bien que te hase dejándote trabajá en su empresa en vé de mandarte al paaaro, que é lo que te merese, haragán.

Nosotro te queremo mucho amito. Devedá. Nosotro bueeeno, nosotro obediente. É sierto que oímo una vé que hase mucho año, en tiempo de lo filisteo y de lo socialista y del cautiverio en Egipto, había uno siervo del faraón, malvado y pecadore, que se llamaban a sí mismo empresario; y que desían que el trabajadó tenía que está contento en su trabaaajo, y por eso había que pagal-le bien, y motival-le para que aprendiera, y dal-le confianza e inisiativa, ¡y hasta dejal-le tiempo para que descansara y estuviera con su familia! Y así trabajaría mehó y la empresa funcionaría bien y ganaría dineeero.

Pero nosotro sabemo bien, amito blanco, que tó eso es una mentira del diablo y que esa gente eran falso empresario: ya nos lo lees tú en el Libro de Marianías. El trabajadó tiene que tené miedo y hay que tratal-le a vergajazo (ahora se laman ERE), porque desde el Pecado Originá dijo Dios a su disípulo que el trabajadó es un vago que sólo sabe robá y bebé vino de tetrabrí y hasé huerga pa hundir a lampresa, porque ningún trabajadó quiere que haya empresa, tós prefieren viví de la mendisidá y de robá al amo; y así hay que tratalo con el miedo y con el palo; y su acaso hubiere alguno que pareciere bueno –dijo el Señó en la Reforma Laborá– hay que azotalo igual, porque ante o despué acabará protestando y má vale ir ganando tiempo.

Y hay que amenazale con la miseria y el hambre desde que entra po la puerta hasta que se va, porque ya dijo el profeta Marianías que la riqueza la crea el amo, no el que trabaja, y por eso la Santa Ley de la Reforma Laborá protege al amo y deja al que trabaja en la tribulasión y la ignominia, dijo el Señó, Praise the Lord!

Y así está escrito por el Señó que haya rico y que haya pobre, como siempre ha habido; y que si lo pobre son pobre, pues será que algo habrán hecho y bien merecío se lo tienen, amito. Y si hay mucho, muchísimo pobre, pues el amo siempre podrá amenazá al que tiene trabaho con echarlo a la calle y a la confusión y a la gehena, como dice el Señó, porque siempre habrá otro que trabahe más y por menos comida; y eso aumentará el benefisio del amo, que es el que crea riqueza. Por eso é tan bueno que haya pobre, como muy bien saben lo santo profeta Marianías, Montorías y Melquisedeguindec. ¿Ve tú cómo sabemo bien la leccione que tú enseña, amito?

Porque nosotro te queremo mucho, ¿eh, amito blanco? Nosotro bueeeno, nosotro limpio y diligente y hacendoso y servisiaaale. Nosotro rezamo mucho al Señó, sin dejá de trabahá ni un segundo, cuando se muere nuestra madre o nuestro hijo, y ni se nos pasa por la cabeza pedí permiso pa ir al entierro, porque eso é cosa de vago y delincuente, como bien dijo un capatá tuyo hase poco, amito bueno.

Nosotro sí sabemo apresiá el bien que tú nos hase dejándono trabahá en tu plantasión, y sabemo bien que hay crisi: por eso nosotro no queja, no mala cara, no pedimo ná; nosotro solidaaario, y si un día el rancho que tú regala no alcanza pa tós, pue bueno, pue sabemo muy bien que el que má sufre con eso ere tú, amito generoso.

Y sabemo que aún queda por ahí gente que se empeña en que le paguen por trabajá. Pero eso se tiene que ir acabando, como tú bien dise desde el balcón de la Casa Grande mientras te fuma ese puro tan grande, porque hay que terminá con lo privilegio y la injustisia, y a vé: ¿Por qué uno negro malo y filisteo tienen que tené contrato y otro no? Pues pa ninguno, y así tós iguaaale. ¿No querían igualdá? Pue hala, pue toma igualdá.

Y el día en que se quite del todo eso de pagá por trabahá (Praise the Lord!) se podrá acabá por fin con esa cosa tan mala del paro; quiero desí, amito, que se acabará con eso de cobrá el paro, que todo sabemo que é lo que a ti te hase má ilusión en esta viiida. Porque si pagá por trabahá é un atraso que perjudica tanto al amo, ¿qué será pagá por no trabajá? ¿O cuando se está enfermo? ¿O que te den dinero y no te despidan por irte de vacasione? Como tú dice siempre, amito, cuando te queda solo con tus amigo en la Casa Grande, ¿estamo aquí pa alimentá vago y ladrone? ¡Anda y que trabahen como trabahamo nosotro en la reunione de la patroná! Bless the Lord! ¡Hallelujah!

Pero tú sabe, amito Juan, amito bueeeno, que nosotro te queremo muuucho, ¿eh?, nosotro amable y siempre buena cara, nosotro come poco y trabaja mucho de sol a sol, nosotro nunca traisión ni deslealtá ni sindicaliiismo, nosotro alabamo al Señó cuando tú pasa, Bless the Lord! Por eso, amito blanco, te queremo pedí un favó, sólo uno, sólo uuuno, por tu gran misericordia: aunque lo permita la Santa Reforma Laborá…

¡No nos vendas en el Sur!

Y ahora, en agradesimiento por tu inmensa bondá y porque nos deje seguí aquí en la plantasión, te queremo cantá una cansión de la nueeestra que sabemo te va a gustá. Tú quieto y escucha. A véee, negro, tós conmigo: y ún, dó, tré…

“Oh, when Rosell / go marching in”…

Tío Tom

Protagonista de la novela “La cabaña del Tío Tom”, de Harriet Beecher-Stowe, publicada en EE UU en 1852

Por la transcripción, LUIS ASTÚRIZ

Luis Astúriz