| Martes, 13 de Agosto de 2013

Intrahistoria de las canciones-respuesta más célebres de la música

Algunas de las canciones más sonadas de la música popular nacieron como respuesta a otra composición

'This Land Is Your Land', 'How Do You Sleep?' y 'Sweet Home Alabama' son tres de ellas

Componentes de Lynyrd Skynyrd, creadores de 'Sweet Home Alabama' / Getty
Componentes de Lynyrd Skynyrd, creadores de 'Sweet Home Alabama' / Getty

César Luquero

Algunas canciones son cosa seria. Pueden alegrarte el día o hundirte en el lodo. Ayudarte a olvidar o invitarte a pensar. Mostrar el camino o llevarte a la encrucijada. También pueden funcionar como vendetta, explicación debida, necesario matiz, instrumento defensivo o declaración de guerra.

Estas últimas son las llamadas canciones-respuesta, composiciones que dan réplica a otra canción y pueden llegar a generar sagas en las que varios artistas se implican. No es nada nuevo, tiene su propia tradición. Y, como veremos, no son patrimonio exclusivo del hip-hop, aunque este estilo –en cuyo ADN encontramos el gen de la competitividad– sea el más proclive a su uso. Las hay a cientos, pero estas cinco cuentan entre las más célebres. He aquí su intrahistoria.

'This Land Is Your Land' (Woody Guthrie)

La cantante Kate Smith era la gran estrella de la radio estadounidense de entreguerras. En 1938, con Hitler apostado frente a la frontera checa, estrenó en su programa una nueva versión de God Bless America, himno patriótico escrito por Irving Berlin, compositor puntero de Tin Pan Alley, el tinglado editorial que monopolizó el negocio de la música popular norteamericana durante la primera mitad del siglo pasado.

Se dice que en 1940, cansado de escucharla una y otra vez en la radio, Woody Guthrie decidió escribir su respuesta. El título provisional de la misma era God Blessed America, aunque el heroico pionero folk terminó cambiándolo por This Land Is Your Land. Guthrie había emigrado desde Texas hasta California en la época del Dust Bowl, interminable desastre climático que agravó los durísimos efectos de la Gran Depresión. Fue testigo de la miseria de la clase obrera tras los felices y especulativos años veinte. Aquella cosa de Berlin no le representaba. Con el tiempo, This Land Is Your Land se convertiría en himno nacional alternativo de las barras y estrellas.

'Oh, Neil!' (Carole King)

Neil Sedaka parió su primer hit antes de cumplir los 20. Se titulaba The Diary (1958) y no lo escribió solo. Formaba equipo con su vecino Howard Greenfield, quien se encargaba del negociado lírico. Habían colocado algún tema a estrellas rutilantes de la época, como Connie Francis, y hecho contactos en editoriales. Estas tenían su propia plantilla de compositores y vendían canciones a sellos y artistas, reservándose un porcentaje del derecho generado por las mismas.

En 1959, Sedaka buscaba desesperadamente un nuevo éxito. Para conseguirlo, dio la espalda a las musas y aplicó el método científico. Estudió a conciencia las canciones que habían alcanzado el número uno durante los meses precedentes antes de dar forma a una pieza inmortal: Oh, Carol!. Inspirada en Carol Klein, una antigua compañera de instituto que también componía, se coló en el Top 10 estadounidense y reverdeció sus ajados laureles.

Poco después, el director de Aldon Music, la editorial de Sedaka, recibió una llamada del sello Epic. Su responsable artístico conocía a una chica de Brooklyn que había escrito una canción en respuesta, titulada Oh, Neil! Se hacía llamar Carole King, aunque su nombre real era Carol Klein. Tenía 17 años y tampoco trabajaba sola. Su marido, Gerry Goffin, de quien esperaba un hijo, escribía las letras. Impresionados por el talento de ambos, los jefes de Aldon decidieron ficharles. Oh, Neil! –misma música que Oh, Carol!, aunque con distinto texto– no consiguió, ni de lejos, el éxito de esta última, pero abrió las puertas del Brill Building –el edificio de Manhattan en que las editoriales importantes tenían su sede– a uno de los equipos creativos más asombrosos del pop. Los frutos no se hicieron mucho de rogar. En noviembre de 1960, The Shirelles alcanzaron el número uno de los charts norteamericanos con Will You Love Me Tomorrow. En los créditos del single, dos apellidos que seguirían haciendo historia: King-Goffin.

'How Do You Sleep?' (John Lennon)

Lennon y McCartney se llevaron fatal tras la ruptura de The Beatles. Cuando Macca publicó Ram (1971), su segundo álbum, la cosa se puso fea. John estaba convencido de que canciones como Too Many People o Dear Boy le daban caña a él y a Yoko Ono. Además, en la contraportada del álbum se veía a dos escarabajos copulando, supuesta alegoría del trato recibido por el Sir cuando estaba en el grupo. Mucho después, con Lennon muerto y enterrado, Paul llegó a admitir que sí, que algo de eso había, aunque menos de lo que John supuso.

El de las gafas redondas, siempre tan suyo, escribió una canción titulada How Do You Sleep?, que vio la luz ese mismo año. El tema en cuestión contenía lindezas como "aquellos frikis tenían razón al decir que estabas muerto", "una cara bonita dura uno o dos años", "lo único que hiciste fue Yesterday" o "tu sonido es música de ascensor". Lennon declaró que, en realidad, la invectiva iba dirigida a sí mismo. Durante los años setenta, la relación entre ambos se templó, aunque el reencuentro creativo no llegó a producirse.

En 1982, McCartney publicó Here Today, en la que escuchamos versos como estos: "¿Qué me dices de la noche en que lloramos porque no quedaban motivos para seguir guardándonoslo dentro? No entendías ni una palabra, pero siempre estabas ahí, con una sonrisa".

'Sweet Home Alabama' (Lynyrd Skynyrd)

La Ley de Derechos Civiles (1964) y La Ley de Derecho al Voto (1965) fueron dos de los grandes triunfos del movimiento ciudadano estadounidense. La primera proscribió la segregación racial en lugares públicos. La segunda garantizó el ejercicio del voto entre la población negra. Aún así, el racismo seguía siendo un mal endémico en toda la Unión, especialmente en los estados del Sur. Neil Young decidió plasmar el problema en Southern Man (1970), canción que denunciaba lo poco que habían cambiado algunas cosas.

Lynyrd Skynyrd, grupo abanderado del rock sureño, decidió contestar a Young cuatro años después con Sweet Home Alabama. Le respondieron sin cortarse un pelo, a calzón quitao, utilizando nombre y apellido. Sigue siendo su canción más conocida, un infeccioso estándar rockero mil veces reinterpretado. Pero nació del despecho. Al fin y al cabo, Young era uno de los músicos favoritos de los de Florida. La segunda estrofa es la más explícita: "Escuché al señor Neil Young cantar sobre ti / escuché al bueno de Neil ponerte a parir / espero que Neil Young recuerde / que, de todos modos, los hombres del Sur no le necesitan". Aún así, la sangre no llegó al río. En 1975, el canadiense ofreció Powderfinger, uno de sus clásicos, a Ronnie Van Zant, el líder de Lynyrd Skynyrd. No pudieron grabarla. El 20 de octubre de 1977, el avión en que viajaban se estrelló en un bosque de Mississippi. Tres de los miembros del grupo, entre ellos Van Zant, fallecieron en el acto.

The Bridge Wars

¿En qué barrio nació el hip-hop? Los neoyorquinos Marley Marl y Mc Shan, ambos de Queensbridge, lo tenían claro: en el suyo. Por eso escribieron The Bridge (1985). El caso es que en la otra orilla del East River no estaban de acuerdo. En 1986, Boogie Down Productions replicó, vía South Bronx, para aclarar que fue en el barrio que daba título a su canción donde el género vio la luz.

La razón asistía al grupo liderado por el carismático KRS-One, pero Marl y Shan contraatacaron con otro tema –Kill That Noise– que enseguida obtuvo respuesta: The Bridge Is Over (1987). En este última, KRS–One rapeaba así: "¿Qué problema tiene tu MC, Marley Marl? / ¿No sabes que está desfasado? / ¿Qué problema tiene tu DJ, Shan? / Sobre los platos, Marley apesta".

Poco a poco, otros músicos como Poet o Mr. Magic fueron tomando partido en la contienda. El asesinato de Scott La Rock, el DJ de Boogie Down Productions, tampoco calmó las cosas y lo que había empezado como una disputa entre dos raperos devino en fuego cruzado a ambos lados del puente. Sólo en lo lírico; la muerte de La Rock no tuvo que ver nada con este asunto. A principios de los noventa, la mayoría de los implicados abandonó la batalla, uno de los episodios clásicos en la historia del hip-hop. Y en 2007, KRS-One y Marl facturaron un álbum a pachas, Hip-Hop Lives.

Comentado en redes sociales

Comentarios -

Deja un comentario