| Lunes, 29 de Julio de 2013

Fernando Alonso y Red Bull podrían estar negociando el fichaje del español

El mánager del piloto y el director de la escudería tuvieron un encuentro en Hungría.

Alonso podría romper su contrato con Ferrari si no le dan un coche competitivo.

Mark Webber bromea junto a Fernando Alonso y Pedro de la Rosa / Getty
Mark Webber bromea junto a Fernando Alonso y Pedro de la Rosa / Getty

José Armando Gómez

En la Fórmula 1 todo el mundo juega sucio. Desde Ecclestone, hasta el padre del último adolescente que vendería a su esposa para conseguir una prueba con alguno de los equipos para su hijo. Y la prensa también forma parte de la partida. Somos los encargados de cincelar los mensajes implícitos y explícitos que cruzan todas las partes.

El pasado fin de semana, Carlos Sainz (padre) estaba en Hungría siguiendo de cerca las maniobras de su hijo y apretando manos por los boxes, como repasando la tornillería en las oficinas de Red Bull después de que el joven heredero las haya echo temblar tras sus primeros kilómetros al volante de un monoplaza de F1. En uno de sus paseos, le acompañaba el mánager de Fernando Alonso, Luis García-Abad, supuestamente, a tomar un café juntos. En su camino se encontraron con Christian Horner, director de orquesta en Red Bull y, parece ser, que la ronda de cafeína corrió a cargo de este último en el faraónico hospitality que la escudería austriaca monta en su gira europea.

En este bodegón solo falta un oportuno fotógrafo que inmortaliza la escena desde la distancia de seguridad de un buen teleobjetivo. Sin necesidad de carrete ni cuarto oscuro, la foto cruza media Europa y se teletransporta hasta la redacción de un gran medio alemán en la que el plumilla de guardia queda encargado de ponerle un titular y una entradilla. No se quedó corto: “Red Bull negocia con Alonso”. 

Cinco palabras que se apuntalan con unas supuestas declaraciones de Horner a algunos periodistas en las que afirma que hay negociaciones con el piloto español dada la escasa competitividad de Ferrari. Pero, por esta vez, el rumor se queda pequeño para la envergadura de la operación de la que se trata. Que Red Bull fiche a Alonso es un movimiento prohibido. Sería como coger el rey de tu rival en una partida de ajedrez para colocarlo entre tus piezas. Por lo visto, en el entorno de Alonso se lo han tomado con humor.

Sin embargo, en la Fórmula 1 no se da puntada sin hilo y ni este rumor, ni otros tantos, aparecen por casualidad. La crisis de resultados de Ferrari a lo largo de las últimas temporadas ha tenido sus consecuencias más allá de haber llenado de títulos las vitrinas de un joven piloto alemán y una inexperta escudería austriaca. Los italianos han perdido el mando y ahora son débiles. Porque la única forma de que alguien no te calle la boca en este deporte es ganándole en pista. Pero Alonso no se rinde y, aun con seis coches por delante y cada vez más cerca de dejar escapar un nuevo título, sigue intentando vender esperanza, aunque cada vez le cueste más trabajo poner buena cara y morderse la lengua. 

En Red Bull, las cosas van de otra forma. Ellos van ganando y manejan los hilos a su antojo (además de tener dos equipos en parrilla, algo que siempre habría que tener en cuenta). Justamente el mismo fin de semana en el que el patriarca Mateschitz anuncia que pronto se conocerá al sustituto de Webber, en el banco de imágenes de Red Bull, con acceso exclusivo para medios de comunicación, aparecen fotos de Vettel hablando con Kimi, o de Alonso y De la Rosa, paseando junto a Webber. Teniendo el cuenta que el 100% del material que distribuyen los equipos es exclusivo sobre sus pilotos y patrocinadores, está claro que esas fotos no estaban colgadas 'por casualidad'. Red Bull alimenta la polémica porque tienen la sartén por el mango y se pueden permitir el lujo de que decir que el sustituto de Webber será un hombre que va desde Carlos Sainz Jr a Fernando Alonso, pasando por el joven Antonio Felix Da Costa, Jean-Eric Vergne, Daniel Ricciardo o Kimi Räikkönen y Jenson Button. Después de haber tirado a un hombre desde el espacio son capaces de cualquier cosa.

Mientras, Alonso está in-felizmente casado con Ferrari y Banco Santander hasta 2017 y, aun sin que el asturiano gane, Emilio Botín recupera entre 4 y 5 cinco euros de cada uno de los que se gasta en las pegatinas de su mejor piloto de Fórmula 1 (también patrocina a los de McLaren). Que el español necesita un coche mejor es tan evidente como que quien lleva cuatro años teniéndolo es Red Bull, pero de ahí a que Fernando salga corriendo de Maranello para subirse en el coche de Vettel, solo hay un pequeño matiz sin importancia: ninguno de los dos quiere.

Alberto Vargas

Alberto Vargas