| Viernes, 12 de Julio de 2013

José Bretón culpable, termina el juicio con la condena del acusado

El fiscal y la acusación particular piden 40 años de prisión por doble asesinato

Pedro Vela redactará la sentencia definitiva e impondrá penas en los próximos días

Un policía libera de las esposas a José Bretón, padre de los niños desaparecidos en Córdoba, durante el juicio / EP
Un policía libera de las esposas a José Bretón, padre de los niños desaparecidos en Córdoba, durante el juicio / EP

ZoomNews / Agencias

El jurado popular del caso Bretón ha declarado culpable por unanimidad al padre de Ruth y José, los niños desaparecidos en Córdoba el 8 de octubre de 2011. El Ministerio Público y la acusación particular piden la pena máxima, 40 años de prisión por doble asesinato en grado de parentesco y agravante de alevosía, además de otro delito de simulación, por haber denunciado la falsa desaparición de los menores. El magistrado Pedro Vela tiene ahora la última palabra. Será quien redacte la sentencia definitiva y le imponga la pena en los próximos días.

El veredicto ha sido comunicado oficialmente al juez hacia las 11.30 de la cuarta jornada de deliberación del jurado popular, según ha publicado ABC. La noticia, sin embargo, no ha trascendido públicamente hasta las 13.00, cuando se ha producido la lectura en la Audiencia Provincial de Córdoba. Los medios de comunicación habían especulado desde primera hora de la mañana con la posibilidad de que la decisión del jurado llegase este viernes. Los nueve miembros que lo componen llegaron a la Audiencia a las 8:30 horas, a pesar de que su jornada debía haber comenzado una hora después. Este gesto ha sido interpretado como un indicio de que el veredicto estaba cerca.

El acta contempla algo más de 20 hechos sobre sobre los que el jurado ha valorado si están o no probados. Esta votación es nominal y, para que esas cuestiones se declaren probadas, son necesario al menos siete votos si son desfavorables al acusado, frente a los cinco si le son favorables. Fuentes judiciales han explicado la decisión del jurado ha superado el plazo de dos días que estipula la normativa y ha requerido una breve prórroga porque la argumentación  que motiva su decisión ha sido "especialmente meticulosa".

¿A qué preguntas ha respondido el jurado?

Las cuestiones que el jurado ha tenido que valorar se basan en puntos fijados por el presidente del tribunal de cara a la vista oral y que constituyen las claves de juicio. A continuación se recogen algunas de las más relevantes, así como los testimonios e indicios presentados durante el juicio que hacen referencia a ellas:

1.- ¿José Bretón mató a sus hijos por venganza?

Juan David López, primo de su exmujer Ruth Ortiz, asevera que el padre de los niños le llegó a confesar hasta tres veces que "estaban muertos". Fue en prisión, después de ponerse de parte del acusado y ganarse su confianza. López ha explicado al juez que se inventó que se estaba separando de su mujer y le dijo a Bretón que había hecho bien en darle un escarmiento a Ruth. Ella ha manifestado que cuando le dijo a Bretón que no era feliz en el matrimonio, él le contestó: "Te aguantas con lo que te toque". Ortiz asegura que ahora le dijo que no se iba de este mundo sin matar a nadie. "He vivido con un asesino en potencia", declaró durante el juicio. La madre de Ruth y José cuenta que era "completamente rígido, obsesivo y controlador con los niños". Asegura que sus hijos le temían y que no podían comportarse como correspondía a su edad.

2.- ¿El acusado sufre algún trastorno o enfermedad mental?

Los psiquiatras y psicólogos que han evaluado a Bretón descartan que sufra algún tipo de trastorno mental. "No es tan inteligente como parece", han puntualizado durante el juicio.

José Sáez, médico forense experto en psiquiatría entrevistó al acusado durante más de tres horas y, tras su evaluación, ha descrito al acusado como un hombre "obsesivo", "excesivamente rígido" y "manipulador". El experto ha puntualizado que Bretón tiene una "excesiva sensibilidad a los contratiempos" y muestra incapacidad para "perdonar agravios".

3.- ¿Hizo acopio de gasóleo en los días previos a la desaparición?

Los tres trabajadores de la gasolinera de la cooperativa de Huelva que frecuentaba José Bretón los días previos a la desaparición de los niños han certificado que el acusado se llevó distintas garrafas llenas de gasoil y las metió en el maletero de su coche. Según las cifras aportadas en la sala, las cantidades superaban los 250 litros. Una de las empleados especificó que estuvo en las instalaciones "un mínimo de seis veces".

4.- ¿Tenía tranquilizantes?

El psiquiatra de José Bretón, Guillermo G., negó que el acusado le pidiera que le recetase tranquilizantes. "Yo fui el que decidí recetarle Motiván y Orfidal porque conozco su diagnóstico y pensé que le podía ayudar a estar más tranquilo", señaló ante el presidente de la sala y ante el jurado popular. Según las acusaciones, Bretón pudo utilizarlos para adormecer a los niños antes de incinerarlos en la hoguera de la finca de Las Quemadas. El cordobés ha asegurado durante el proceso que acudió a verlo porque tiene "manías" y confirma que fue el propio médico el que le ofreció los medicamentos por si la separación le provocaba angustia. El acusado los compró y, según dijo, los tiró ese día o al siguiente.

5.- ¿Se encontraba en la finca de Las Quemadillas durante las horas que estuvo ilocalizable?

El acusado estuvo ilocalizable entre las 13.48 y las 17.49 del día de autos. Se trata de la franja exacta en la que afirma que desaparecieron sus hijos de seis y dos años. Su móvil dejó de registrar conexión de datos justo después de llamar a su entonces mujer Ruth Ortiz, que no le contestó. Según el GPS del teléfono, en ese momento se encontraba en la urbanización de Las Quemadas. La siguiente señal que emite el aparato ubicó al acusado a las 17.50 en una zona alejada de la casa de su hermana. Se dirigía al parque Cruz Conde de Córdoba, donde dijo haber visto a los niños por última vez. Una media hora después, notificó la desaparición al 112.

Los inspectores de comunicaciones de la Policía Nacional que analizaron el móvil de Bretón reconocen que no han sido capaces de averiguar dónde se encontraba el acusado en dicho intervalo. El centenar de pruebas que se han realizado para tratar de constatarlo se realizaron de forma estática. Por lo tanto, los resultados obtenidos omiten cualquier posibilidad que incluya desplazamientos. Es imposible precisar dónde estuvo.

6.- ¿La llamada a una antigua amiga pudo ser un intento de coartada?

Tras 14 años sin tener noticias del que fue su novio hace 22, Concepción Molina recibió una llamada de José Bretón. Ese contacto se produjo el día en que desaparecieron Ruth y José. La mujer testificó en la sala que en el pasado se besaron una vez y que no salieron juntos salvo para "tomar algo" un par de veces. Bretón, sin embargo, aprovechó aquella llamada para hacerle saber que se acordaba mucho de ella e intentó convencerla de que volviese a quedar con él. Nunca comentó que estaba casado ni que había perdido a sus hijos. Rocío afirma que no le vio nervioso y cree que buscaba una coartada. Bretón, en cambio, mantiene que sólo quería quedar con ella y comenzar una relación sentimental.

7.- ¿Los huesos hallados son de los niños?

Francisco Etxeberria, el forense que analizó los restos óseos de las Quemadillas, fue el primero que identificó como humanos los restos encontrados en la finca. "En la hoguera no había huesos de animales", mantuvo en el juicio en contraposición con la teoría inicial de la perito Josefina Lamas, que provocó un error policial en la investigación que se prolongó durante diez meses, hasta que ella misma rectificó.

Estas tres vértebras no son de roedores, tienen morfología humana. (...) Me atrevo incluso a decir que no son vértebras de un adulto", manifestó Etxeberria en la sala de vistas, donde ha explicado minuciosamente su metodología de trabajo con las 142 fotografías que tomó de las muestras halladas. Considera que Bretón quemó cuerpos con tejidos y no solo huesos sobre la estructura metálica en forma de mesa rectangular que se encontró junto a la hoguera. Esta hipótesis se opone a la del abogado del acusado, que sostiene que alguien puso unos huesos allí y luego los quemó.

No hay evidencias que prueben que esos restos óseos encontrados en la finca de Las Quemadillas pertenezcan a Ruth y José. Las piezas están cubiertas por gérmenes y el mal estado en el que se encuentran ha imposibilitado la extracción de material genético. Los expertos ni siquiera se ponen de acuerdo a la hora de contabilizarlos. El informe elaborado por el paleontólogo especialista en dentición José María Bermúdez de Castro anota 13 piezas, mientras que Etxeberria distingue 15 dientes.