Lunes, 6 de Julio de 2015

Colau rescinde el acuerdo publicitario del Ayuntamiento de Barcelona (5 millones de euros) con el Grupo Godó

Una de las primeras decisiones de la nueva alcaldesa de Barcelona ha sido eliminar algunos acuerdos publicitarios heredados del los anteriores responsables municipales. Ada Clau ya ha comunicado al Grupo Godó que 'La Vanguardia' se quedará sin los 5 millones anuales que pactaron con Xavier Trías.

El Conde de Godó flanqueado por el exalcalde de Barcelona, Xavier Trías (i) y Artur Mas / BS
El Conde de Godó flanqueado por el exalcalde de Barcelona, Xavier Trías (i) y Artur Mas / BS

El Ayuntamiento de Barcelona ha comunicado al diario La Vanguardia que no va a renovar el acuerdo por el que el consistorio venía contratando publicidad en el rotativo por un valor anual de 5 millones de euros. La decisión de Ada Colau afectaría a la publicidad pura y a otra más o menos 'institucional'. El periódico del Conde de Godó tendrá acceso a las campañas publicitarias y las inserciones de tipo administrativo que realice el ayuntamiento, pero como el resto de medios.

Las fuentes que han informado a ZoomNews señalan que esta cantidad equivale a los beneficios del periódico. Otras, sin embargo, aseguran que el grupo podría haber entrado ya en pérdidas, pese a los ingresos 'atípicos', como el acuerdo con el Ayuntamiento de Barcelona, o las compras  de ejemplares en bloque que realizan entidades como los Ferrocarriles de la Generalitat.

En los últimos años La Vanguardia, líder de la prensa catalana, se ha distinguido por situarse en una posición muy favorable a Artur Mas. Su director entre marzo de 2000 y diciembre de 2013, José Antich, pasó del aznarismo a identificarse con Mas, su gobierno y su radicalizada política. Este cambio de posicionamiento provocó un notable malestar en otras fuerzas políticas y en las instituciones del Estado. El Rey Juan Carlos, amigo del propietario del Grupo Godó, Xavier Godó, llegó a expresar ante éste su incomprensión y enfado por tal deriva que rompía con el pasado histórico del rotativo y con los criterios dominantes entre su público, hasta entonces nada independentista.

En su día anticipé que Antich sería substituido por Màrius Carol, ya adscrito al grupo, relevo que se correspondía con la nueva voluntad de la propiedad de guardar una cierta distancia con el pujolismo. Transcurridos dos años desde su nombramiento, Carol ha atenuado el descaro partidista que propició Antich, a veces desviando la atención hacia la información más frívola.

Pero el Grupo Godó no es solo La Vanguardia. En lo que a desequilibrio político a favor de Mas se refiere, la palma se la lleva la emisora de 8TV. En su noticiario vespertino, de un nivel bajísimo, destaca su comentarista cotidiana, Pilar Rahola, hagiógrafa de Mas, aduladora de éste hasta el ridículo y vociferante inquisidora de lo que no convenga a la causa. De Ada Colau ya ha dicho que es "mesiánica, populista y tiene un afán de protagonismo desmedido". Busquen sus intevenciones en Internet. Verla y escucharla es un ejercicio muy recomendable para intuir lo que habría podido ser la TV de la Edad Media. Y a la vista de la reacción de Rahola, obediente estilete del soberanismo, también podemos intuir los problemas que le esperan a partir de ahora a la alcaldesa de Barcelona.

Control de la comunicación social

Después del “incidente de Manchuria” (1931) hubo en Japón un período conocido como el de “la política por el asesinato”. Los militaristas asesinaron a los moderados que obstaculizaban su deseo de poder total. En Cataluña hoy sucede algo parecido, pero sin sangre. Así podrían explicarse los agresivos y demoledores ataques de Rahola contra todo lo que moleste a Mas, de los que no se libran algunos miembros de CDC, como Xavier Trias. Y ahora le ha llegado el turno a Colau.

Porque lo que ha hecho la alcaldesa, una vez que CiU ha perdido el poder en la primera ciudad de Cataluña, es abrir una fisura, y no pequeña, en la estrategia que la Generalitat diseñó y ejecutó con todo éxito para hacerse con el control mayoritario de los medios de comunicación. Empezando, obviamente, por los de titularidad pública.

Artur Mas y el Conde de Godó en la presentación de 'La Vanguardia' en catalán. Era el año 2011
Artur Mas y el Conde de Godó en la presentación de 'La Vanguardia' en catalán. Era el año 2011

El buque insignia del conglomerado montado por la Generalitat es TV3 y su red de radios, seguidas, en cuanto a grado de manipulación y militancia, por los diarios El Punt Avui, y Ara. Luego aparece La Vanguardia, su TV y sus radios, objeto de subvenciones millonarias por parte de la Generalitat. Son subvenciones inexistentes a nivel español.

Fuera de este conjunto queda poco y siempre salpicado por ayudas normalmente vinculadas con el apoyo al idioma catalán. En 2010 disminuyeron, pero el año pasado y este han vuelto a subir. En 2014 el Grupo Godó recibió 1,8 millones, el diario El Punt Avui y L’esportiu 713.000 euros, Ara 598.000, etcétera.

Una información del pasado 8 de setiembre en el diario El Mundo titulada “181 millones para los medios en pleno proceso soberanista” afirmaba que “según una estimación conservadora, de los 99 millones gastados por la Generalitat desde el principio de la crisis en publicidad institucional, sólo una veintena de contratos (13 millones) han sido divulgados por el BOE de la Generalitat con menciones a los beneficiaros (….) La mayoría fueron adjudicados al Grupo Godó (cerca de siete millones de euros) para publicidad insertada en las radios RAC1, RAC 105 y la cadena 8TV” .

La misma información se refiere a “ayudas bajo cuerda”, por tanto de imposible o casi imposible detección. Levantar del todo el telón mediático de la Generalidad y cambiar dichas prácticas constituirá, cuando suceda, un cambio copernicano. De momento, afecta a todo lo imaginable e inimaginable.

Alfons Quintà

Alfons Quintà

Periodista y abogado. Fue miembro del equipo fundador y delegado en Cataluña del diario ‘El País’, director de TV3 y director de ‘El Observador’. Fue Premio Ondas en 1977.

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