Martes, 26 de Marzo de 2013

¿Coche o avión? Teoría de los 1200 kilómetros

Cuando no sabes si te conviene más un viaje familiar en avión o en coche, aplica la norma de los 1.200 kilómetros.

Pequeños viajeros españoles esperando un vuelo de conexión en el aeropuerto de Fránkfurt / Foto: M.M.
Pequeños viajeros españoles esperando un vuelo de conexión en el aeropuerto de Fránkfurt / Foto: M.M.

Cuando no sabes si te conviene más un viaje familiar en avión o en coche, aplica la norma de los 1.200 kilómetros.

Por alguna razón, hay una creencia muy extendida que dice que viajar en coche es más barato que ir en avión. Viene de los tiempos en los que sólo los ricos iban en avión... y los pobres estrenaban coche. Los estadounidenses siguen haciendo mucho turismo interior y cubriendo enormes distancias por carretera. Pero los viajes en avión se han popularizado enormemente, mientras que la gasolina no deja de aumentar su precio.

Hace unos años, un compañero de trabajo me preguntó cuánto tiempo tardaría en llegar en coche a Estocolmo en su Seat Ibiza, saliendo de Madrid. Iba con otro amigo, y éste no conducía. Le hice una estimación rápida, de cabeza...

"3.000 km, unos 200 l de gasolina (300€), como 60€ de peajes y unos 90€ para el ferry de Dinamarca al Sur de Suecia. Como serían tres días de viaje y sólo conduces tú, necesitarás dos noches de hotel, a 40€ cada una en el establecimiento más barato, 80€. Total, 530€. Por trayecto. Ida y vuelta serían 1.060€ y seis días de agotadora carretera. Suponiendo que por el camino no os tomaseis ni un café."

"Venga ya, eso es imposible. No puede ser tan caro, vamos en un coche pequeño."

"Id en avión, es muchísimo más barato y más cómodo."

"No puede ser. Llevo toda la vida viajando con mis padres por Europa en coche porque es mucho más barato."

"Claro. En los 80, erais cuatro de familia, hacíais un circuito y dormíais en campings. Esto es una semana en Estocolmo en la que tardas tres días en llegar, duermes uno allí y tienes que volverte enseguida. Te gastas mil euros en unas vacaciones que iban a salirte superbaratas porque tienes un amigo de Erasmus en Suecia y sólo vas a ver carretera. ¿Por qué no te vas en avión?"

"Porque es muy caro. Lo que has dicho es una barbaridad. No puede ser."

Volvimos a calcular el precio del viaje con una herramienta online que yo había descubierto hacía muy poco, un planificador de itinerarios llamado mappy.es (entonces .fr) al que le soy fiel a pesar de que después ha habido estupendos inventos españoles que hacen lo mismo. Mappy me gustó cuando lo descubrí, en 2001 o en 2002, porque hace una estimación del gasto de combustible y proporciona mucha información adicional, como el precio de los peajes.

No guardo la información de aquel “estudio” puesto que han pasado más de diez años, pero se puede volver a hacer hoy y éstas son las cifras:

Madrid-Estocolmo: distancia por carretera, 3.097 km; horas de conducción: 28,47; gasto de gasolina: 260,85€; peajes: 73,80; ferry (coche + dos pasajeros): 100€; dos noches de hotel (básico de carretera): 80€; Total: 434€. Por trayecto.

Mi estimación de entonces era más cara. Pero incluso saliendo 100€ más barato por trayecto era un viaje carísimo y complicado de hacer. ¿Cómo se toman, entonces, este tipo de decisiones?

Una vez volvimos de París por carretera de una sola tacada. Saliendo temprano, parando a comer y a estirar las piernas, llegamos a casa a dormir. Hicimos ese trayecto en un único día: 1.271 km. Con los niños viendo películas en el DVD y turnándonos al volante, resultó una jornada de viaje llevadera en todos los sentidos.

Y fue el origen de nuestra “teoría de los 1.200 kilómetros”, increíblemente práctica para cuando se viaja con niños. Según esta teoría:

  • Para cubrir una distancia de hasta 1.200 kilómetros, el coche es el medio de transporte preferible, especialmente si se viaja con más de un niño.
  • A partir de 1.500 kilómetros, hay que pensar primero en el avión.
  • Entre los 1.200 y los 1.500 kilómetros de distancia todo depende de diferentes factores que juegan a favor de cada uno de los transportes, dependiendo de cada caso.

Cuándo hay que ir en avión

  • A destinos urbanos con buen transporte público, por ejemplo, Amsterdam, Praga, Berlín o Venecia. Son lugares desde los que es fácil contratar excursiones y en los que, sin embargo, puede ser muy complicado o caro aparcar.
  • Si hay que atravesar mares. Al proyectar el viaje, hay que mirar el precio y el tiempo de trayecto de los ferrys.
  • Cuando sólo hay un conductor.
  • Si no se piensa en hacer paradas para visitar lugares por el camino.
  • Se atraviesa Suiza o Austria, países que cobran un impuesto por el uso de las carreteras (no es mucho, pero hay que tenerlo en cuenta).

Mejor en coche si...

  • La zona de la que salimos o a la que pensamos viajar tienen complicado el transporte aéreo. ¿Qué esto es una tontería? Pondré un ejemplo simple que desde España se hace mejor en coche que el avión: el Valle del Loira, en Francia.
  • Hemos alquilado una casa de campo y preferiríamos llegar de día para aprovechar la estancia, con lo que nos conviene dormir por el camino la noche antes.
  • Formamos una familia de cuatro miembros o más.
  • Vamos por una ruta y volvemos por otra.
  • Pernoctaremos en un hotel o apartamento en el que nos faciliten aparcamiento.
  • Pensamos conocer una zona con monumentos dispersos y transporte interior complicado, como por ejemplo, el Tirol austríaco o el Oberland de Suiza.

Algunas distancias por carretera

  • Madrid-Paris: 1.271 km
  • Málaga-Burdeos: 1.216 km
  • Coruña-Carcasonne: 1.125 km
  • Santander Ginebra: 1.215 km
  • Bilbao-Milán: 1.314 km
  • Sevilla-Marsella: 1.492 km
  • Valencia-Lisboa: 900 km
  • Barcelona-Estrasburgo: 1.131 km
Malena Mangas

Malena Mangas

Vivo en las buenas noticias. Es muy agradecido poder hablar de grandes libros, viajes apetecibles, escaparates, famoseo, o bocados y sorbos placenteros. Todos necesitamos un refugio y yo atiendo en éste. 

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