| Lunes, 28 de Diciembre de 2015

'Bare Knuckle ', el boxeo a puño limpio busca su sitio

Un documental del periodista británico Clive Martin destapa esta disciplina de lucha que lleva 150 años en la clandestinidad

Escena del documental 'Bare knuckle'. / VICE
Escena del documental 'Bare knuckle'. / VICE

Rocio Huerta

El club de la lucha que recrearon Brad Pitt y Edward Norton a las órdenes del director Guy Ritchie en 1999 es real. Durande cientos de años, los hombres de Gran Bretaña han celebrado combates de boxeo a puño limpio de forma clandestina. Ahora un documental titulado Bare Knuckle (A puño limpio) revela esta realidad encubierta y cómo se vive la subcultura de la pelea por la pelea, la adrenalina de la violencia y el espectáculo que genera movido por un motor en forma de millones de libras detrás.

Reino Unido se está preparando para albergar la primera competición de este tipo de pelea en 150 años, en la que se enfrentarán luchadores británicos contra estadounidenses. El documental de Clive Martin, periodista de Vice UK, busca averiguar si es posible que este deporte escape de la clandestinidad en la que lleva atrapado el último siglo.

Dice Andy Topliffe, uno de los impulsores en Gran Bretaña de la popularización de este boxeo a puño limpio, que se trata de un deporte británico por excelencia. Ha creado una empresa promotora, B-Bad, con el fin de convertilo en "un deporte como Dios manda".

Existe una élite formada por obreros, aristócratas, un abogado "lunático", un coach de la felicidad que se hace llamar Mr. Happy, etc. Todos son iguales a la hora de ponerse cara a cara a cuerpo descubierto y pelear. No son refinados abogados en busca de un poco de riesgo en su vida, no. James 'El niño gitano' McCrory es un tipo duro, tatuado y engullidor de hamburguesas y pintas de cerveza. Conocemos a James, que se define como un tío tierno a quien le gusta estar con la familia, tirado en el sofá. Asegura que su afición por pelear le viene por su ascendencia irlandesa, igual que su apodo. Su resignada y sufridora novia consigue que el personaje de James 'El niño gitano' McCrory termine por parecernos un animal salvaje y al mismo tiempo conmovedor.

Clive Martin nos muestra el origen de la disciplina, algunas de las personalidades más importantes del mundillo, y después nos hace testigos de combates reales. Es la expresión del voyeurismo en la pantalla, el espectador siente algo parecido a estar viendo una pelea de gallos, de perros o de estar metido en El club de la lucha.

Muchos de ellos tienen pasados delincuentes, otros se han rehabilitado de este tipo de lucha, otros aseguran llevar toda la vida peleando. El documental se cuestiona si es la violencia organizada una cura o un síntoma de la rabia de estos jóvenes luchadores. Quizás, a fuerza de puño, este festival de violencia física dentro de 10 o 15 años consiga llenar estadios. O quizás se imponga la razón a la fuerza bruta.

Rocio Huerta

Rocio Huerta

Nací en plena movida madrileña, me crie en la generación 2.0. y ahora vivo en una búsqueda continua de tendencias en la sección Estilo de vida y Cultura

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